lunes, 16 de febrero de 2015


Quiero escribir...
qué poseo un silencio,
que me remuerde el adentro
y desangra los "te quieros".




No quiero escribir,
quiero que me duela la piel
de tanto anhelar ser,
aunque lo único que se es
es lo que un día se fue...



Quiero escribir en esta oscuridad
el embeleso de mis versos,
que son solo el pretexto 
para estancar heridas de mis besos.



No quiero escribir...
y verme borrada en las letras de un papel,
quiero encarnar la rabia 
que me estruja la sed
de desear ver lo que siempre
a mi mirada negué.



Quiero escribir
y hacer callar las estrellas,
que no son más que poesía muerta
en la noche enlutada que espera tras mi puerta.



No quiero escribir,
ni enterrarme bajo una aletargada tinta,
prefiero exigirle a la vida
que yo sea mi historia favorita.


Quiero escribir
y no quiero escribir,
quiero escribir
y no quiero escribir.
Qué lo único que quiero 
es poder vivir sintiendo
sentir doliendo,
doler amando,
amar renaciendo,
renacer escribiendo.


martes, 16 de diciembre de 2014




Alguien me dijo que nada es para siempre, y yo te digo que estaré por siempre, porque...



Seré la primera gota de lluvia que hará abrir tus brazos y hará apartar tu paraguas para que yo te llueva mientras humedezco tus extraviados pasos. 

Seré la última gota de lluvia que querrás contener en tu mano esperando con una sonrisa al cielo, que te escampe los diluvios de adentro.

Seré esa mirada que dejaste en las estrellas, aquella noche que me buscaste dentro de los cráteres de tu luna.

Seré el suspiro que colgaste en el borde de tu taza de café, el cual fue testigo del silencio de tus fríos labios, cuando en tu pensamiento paseaban mis inmortales besos.

Seré el olor que hará vagar a tu memoria hacia momentos inigualables, haciéndote sentir como los recuerdos pueden resucitar en forma de viviencias.

Seré el bostezo de cada mañana que hará salir una lágrima para que inunde las comisuras de tu sonrisa e hidrate así, tus alegrías.

Seré la almohada que te susurre mis sueños, cuando la realidad te despierte y te impida volver a soñarme.

Seré la caricia del viento que haga tu piel erizar y no puedas evitar mirar hacia atrás, con la esperanza puesta en verme llegar.

Seré el pequeño beso que guardaste en tu bolsillo y cuando la soledad te suceda y te sorprenda con las manos vacías; en ese rincón lo encuentres y te haga recordarme con una abundante sonrisa.

Seré el parpadeo cotidiano que te haga ver lo de afuera, para que ames lo que eres por dentro.

Seré el lugar por donde todos los días tallarás con tus pasos, mis huellas, que no harán más que seguir tu sombra como brújula en laberinto destinado.

Seré ese minuto de tiempo que congele la juventud de tu alma, para que el trasncurso desmedido de los años no se avergüence de tanta vida marcada en tus arrugas.

Seré el espejo que refleje tu rostro de paisaje y no necesites abrir ventanas para respirarte, para vivirte más.

Y así, en tu camino de tropiezos, de saltos, de caídas y vuelos, seré el "para siempre" que nunca se apartará, y por siempre estará, incluso en el para siempre de tu final.




domingo, 19 de octubre de 2014







Sonrojada entre tanto pudor, entre tanta mudez sensual, entre tanto vacío de placer, llegas tú, abarcando mis orgasmos en suaves sonrisas, recogiendo mi humedad, por donde nadie nunca navegó y si lo hizo, fue para pisotear mis escarpadas dunas de áridos deseos, pero tú, viéndome envuelta entre tanta piel desgastada por nulas caricias, me penetras con tu alma excitada que haciéndome el amor, desordena mis sentidos y ¡qué bonito! es ser mujer, mientras la niña de mi interior goza entre gemidos lo delirante que es colisionar con tus ardientes labios, liberando espacios donde antes habitaban las sombras de mis miedos y hoy en cambio, logran amarte a medida que tus brazos encadenan mis besos y desentierran del abismo mis alas, mi vuelo, que huele a manos entrelazadas, a cielo de tormenta pero a tormenta de erotismo, en donde tú me llueves como canción y te rompes como placentero silencio, mientras recorro sedienta de ti, tus muslos que son el hogar de mi intimidad tan desnuda de tranquilidad  pero que se vuelve un delicioso caos cuando de sentirte se trata.


Porque me has enseñado y he aprendido por tu desnudo amor a conocer los reflejos de mi carne que se fusionan con los de tu alma y hacen de cada abrazo un despilfarro de sentires hacíendome olvidar que una vez fui, latido sin sabor, orgasmo sin gemido y sexo sin amor.

viernes, 19 de septiembre de 2014


" Qué me devores completamente, qué luego unas cada una de mis partes, para quedar casi como al principio, casi...

Porque ahora estaré mucho más llena de vos, siempre presta a que me llenes de vos, a quedarme sin amor por entregártelo todo. 

Quiero, que me sientas, que sientas cada una de mis células uniéndose a las tuyas por medio de un abrazo, mira como forman un mar..., un mar que viene y va.

Tanta vida, tanta hermosura y luego, ver como el mar muere en la arena y allí, nosotros dos; nuevamente dos, esperamos el momento para unirnos, para ser hermosos, para brillar, para llenarnos de colores.

Devórame y permíteme disfrutar tu cuerpo, devórame..."

ANÓNIMO.

jueves, 7 de agosto de 2014



TRISTEZA...


Fue mucho lo que borré para comenzar a escribir esto, y es que a pesar de que te borre mil veces, te reapareces entre mi sonrisa y entre mis dedos que se cansan de sostener tanta tristeza.

Y es que la tristeza, te da más cielo donde volar, pero menos alas con que alcanzar lo que se perdió ya; te hace celebrar con lágrimas la soledad; te hace sentir dueño de cada escombro que quiere caerse en el vacío de unas alas rotas; te hace amar el desamor de unos ojos tristes; te hace bello entre tanta oscuridad, ¿y para qué ser bello, dónde no te pueden mirar?

Ahora después de tanto borrar, escribo, tal vez para que leas mi tristeza y para que la tuya quiera venir a mis brazos cerrados, remiende un "te amo" y abra mi alma olvidada. ¡Si!, porque la tristeza te recuerda como se olvida un alma, como se esconde entre la sangre de una herida, los abrazos que se deshacen en suspiros que se quedan en el aire y nadie los reclama como suyos.

¡Si!, porque la tristeza te da resignación y te hace deleitar en los ojos cerrados de una mirada ignorada, te conforta para que te quedes en silencio, mientras el viento se lleva lo que las grietas internas gimen y gritan en el eco adormecido de un "te quiero".

Pero después de tanto escribir, me siento tan invisible en tus letras, que aunque le escriban a ella, me borran a mí; que aunque la amen a ella, me olvidan a mí, porque ahí es cuando mi tristeza suplica un recuerdo, porque no soy más que eso, un simple recuerdo cuando ya no te queda nada que pensar, cuando no te queda nada porque llorar.

Quizás ya no tenga sentido sino la tristeza en esta vida de paredes ajadas y ventanas empolvadas; quizás solo importe llorar para sentirse amado, para sentirse vivo y guardar lo más preciado, nuestras lágrimas, como lo único que nos queda.


Y es que se te olvida mi tristeza; y es que nunca te he tenido, pero me estás perdiendo; y es que hay algo que siempre me espera, para recordarme como se olvida un alma y ese algo es mi tristeza.


Y al final de todo, son solo letras que borrará el tiempo, pero jamás borrarán mi tristeza; palabras que escribiré cuando me borren tus olvidos.






martes, 15 de julio de 2014



Y te vas dejando mi primavera en desierto, atreviéndote a desgarrar con tus pasos hacia atrás, la poca alma que aún quiere amarte. Te vas con un adiós entrecortado por el silencio, con la voz muda que aprisiona mis alas, para hacerme caer en el vacío tan hastiado de tu ausencia. Te vas y la soledad se acomoda satisfecha entre mis manos desoladas; manos que no logran sostener tu tristeza, que se sientes inservibles por no poder empuñar tu nostalgia y hacerla abrazo.

Y es que tu ausencia hace ver las calles más desleales, las paredes más cansadas, las ventanas más distantes, mi alma más fragmentada y estos pedazos de alma los guardo en los bolsillos rotos de una sonrisa que camina cabizbaja, siguiendo recuerdos que una vez fueron las huellas por donde mi melancolía se sentía bella entre tus pasos.

Pretendes abandonar mis grietas y desvanecerte en el aire que te respira a diario. Este cielo remendado por tanto pensamiento desborda lágrimas, que llueven vacíos y espacios, los cuales mis ojos no soportan mirar y deciden cerrarse para ver si así, logran llenar lo que está en blanco y negro.

Lo más cruel es que puedo sobrevivir sin ti, mi respiración no se detiene para suspirarte y se me hace un nudo los miedos al mirarme en el espejo y solo divisar marcas de un tiempo que aterroriza y no se detiene para contemplarte a mi lado.

Y es que quiero demasiado, y no debo querer tanto, mi interior se derrama al amar y el amor no alcanza a llenar mis precipicios tan desgastados ya, de tanto caer... y es que quiero demasiado y no debo querer tanto...

martes, 17 de junio de 2014


Amor en él…

Llegó cuando mis lágrimas abrían mi corazón cada noche y dejaban ver lo vacío de ese recinto que latía solo por verme llorar entre tanta soledad. Su brisa  despeina  mis silencios y me hace creer que esta mujer es más que piel, más que silueta borrada por la nostalgia.

Su tristeza se volvió mi razón de vivir, porque es mi dulce desafío atravesar sus mares, sus fronteras, sus barreras, sus fortalezas de piel, solo para verlo sonreír, solo para ser testigo de sus ojos tristes que miran hacia mi horizonte, hacia mi lejanía, hacia mis montañas y mis paisajes.

A penas puedo recordar cuando mis amaneceres se rompían haciendo estragos mis muchos escombros de mi alma caída, pero como un sol repentino y cálido, su voz llegó para abrazar mi cielo y mi lluvia que junto a su lluvia, el amor nos hace llover, para que el cielo llore de envidia y de celos.

Y se me estremece las entrañas cuando la música de su garganta me hace canción de primavera al susurrarme “Mi Amor” tanto en mi piel como en mis grietas; y son ellas las que insisten en que cada día me olvide de mí, para vivirlo, porque con un ser tan maravilloso ¿QUIÉN QUIERE AMARSE A SI MISMO, SI SE PUEDE AMARLO A ÉL?

Escribirle hoy y ver como mis letras me descifran sonrojados sentimientos que aprisionan mis manos, mis dedos y hacen desahogar una página en blanco que solo derrama la tinta de sus besos desbordados por la orilla de mi alma y que mueran en la playa de sus caricias que cobijan mis deseos excitando mi marea.

Su deseo, es ímpetu que aquieta mis escombros, silencia los pedazos fragmentados de mis cicatrices, mientras que se me desangra el corazón a latidos y la respiración a suspiros. Y es que todo su cuerpo huele a amanecer, hasta su nostalgia aromatiza mis adentros y se vuelve olor de madrugada bañada en la brisa de su pelo.

No sé cuando el tiempo se apiadó de mí y me lo entregó en mis manos, mientras él me aceptaba con sus brazos abiertos; no lo sé, solo sé que si cierro mis brazos es para que él se escape hacia dentro y salga hacia mí.

Te tatuaste en mi existencia y en mi muerte y tal vez nunca quiera borrarte y si algún día te borro es porque en tus brazos me encuentro, en tu piel me desvanezco y en tus silencios soy eco.

Para él; por él y con él. H.a.v.t


LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...