miércoles, 7 de diciembre de 2022

 

Infiel a la certeza,

el creer


que el anhelo se pronuncia

en presente


cuando ni siquiera se sabe

si en el pasado

tuvo boca,


y en el futuro 

tendrá manos.


El deseo busca tacto

en lo intangible,


infringe límites,

se desentiende 

de la desesperanza.


Hasta que los barrotes

de lo imposible


encierran la vehemencia

del quizás

dentro de una herida


y solo queda tener que entender

el espejismo cegador

de creer que hacía falta nada

para alcanzarte,


cuando en realidad

lo que se tiene es nada,

porque falta todo,

tu todo.

 

En un guiño de invierno

y con la perspectiva de nuestras verdades

envuelta en la huida más próxima,

se engendra una tormenta,

que seguramente naufragó en tu orilla

y gestó la arena hundida

de nuestras huellas,

por las que sigues avanzando 

hacia mi marea ahogada,

cicatrizando en negro, tal vez, 

la sensibilidad de la primera

lágrima desprendida

que también huye en blanco

por su propia cripta de agua.


Y nos desvastamos por la tormenta,

pero yo sigo flotando como isla,

como si mi materia

buscara otra vez

los pasos fértiles de la tierra,

pero solo hay agua

disuelta en tu barro,

y que hora se convierte

en anegamiento

de nuestras mentiras

ya predichas,

ya (pre)cometidas.


lunes, 21 de noviembre de 2022

NUDO EN LA GARGANTA

 

El sonido de las sombras

en los cuerpos que las proyectan,

el balbuceo constante

al encuentro de mi huella

con tu carne,

ahora se niegan a callar,

recitan,

el fluido del viento

que se ha sentado en tus pupilas

y descifra el idioma de las manos,

pero que aún le cuesta pronunciar

al arrogante dolor valentonado.


¡No frustres este melodioso augurio!,

mi aire en las entrañas

no basta, no alcanza

para arrancar el ingrato, sangrante silencio

de mis mordidos labios.


Porque el nudo en la garganta

ya se lo tragó la aurora

y ahora es el corazón

atado a sus espinas

que intenta decirlo,

pero solo se asoma

una sonrisa tardía,

una mirada cabizbaja

con una retirada en derrota.




EL SECRETO DEL FRÍO

 

Le he dicho algo sobre mí,

al frío,

coraza de seda

estancando sangre ya llorada,

vendaje invernal

que filtra las heridas cerradas con ternura,

y las abiertas aún no contadas

a la espesura de tus cejas.


También he callado tanto de mí,

otorgando golondrinas exiliadas 

a la sed,

que el silencio es cómplice

de la nada exaltada,

por lo poco que sabe el frío,

y lo mucho que ignora la sed.

EVOCACIÓN DE UN MAÑANA

 

Me pierdo...


Y me pierdo 

en el desvivir de un ego de mareas,

donde se ciñe un caos vivo.

Un caos vivo,

ante la migración de agitados ayeres,

resequedad en la mirada,

de tanto pronunciarte con mis ocasos,

dentro de la boca,

como si te tragara a primaveras calladas.


Cicatrices de mar,

ironías de bordes desgastados,

en un sinfín de asimetrías en las sombras,

evocación de tus vapores,

que colocan precipicios bajo mi falda, 

agonizando en amnesia,

cuando cae la última hoja de otoño.


Regreso...


Y regreso, y me espero,

con un latido sangrante

y paisaje lluvioso de fondo,

pero siempre,

con mi propio abrazo abierto.

EL PODER DE UN ABRAZO

 

Sombras,

ese descuido de tactos

tragando tanto dolor.

He ahí,

la magnanimidad 

del último soplo de abrazo,

expresión diáfana en silencio,

estallido febril de huesos,

de cenizas cansadas de sus grises,

pues morir,

ya lo han hecho muchas veces.


Y es que el abrazo sin remordimiento

acobarda, 

Cancerberos de exilios,

falsos acordes de una bella mentira

con la creencia en el para siempre

de una palabra modulada,

pero no accionada.


por eso, por el suplicio insensible,

es ahí, en el místico toque de pieles

cuando el para siempre surreal,

se hace cicatriz de las buenas,

indeleble en las entrañas,

entibiando sangres color olvido

y pálpitos olor a segundas oportunidades. 

MAR

 


Miro el mar,

la vulnerabilidad no pasa inadvertida,

huele a delirio postergado

para un pasado 

que no será un mañana

porque se es necesidad, hoy.


Escucho al mar,

los miedos se hacen mis amigos,

y el acantilado no es espada que defienda.


Huyo por mi mirada al mar,

porque soy yo,

mi única salida de emergencia.

LABERINTO CON NORTE

 


Lágrima de estrella,

latido de un presentimiento anunciado.


ambos, muertes sincronizadas.


Esa gota,

cae de su peso luminoso

al borde de un pérfido beso con ojos cerrados.

Ese pálpito,

llega al destino extraviado de un verso.


ambos, finales sublimes.


Después de su padecimiento,

un regreso a lo anterior,

ese inaudito dolor,

esa exasperación al filo de las promesas,

porque,

las manos,

las palabras,

los cuerpos,

deberían tener roces estruendosos

y lo que antes era,

debería ser, lo que nunca ha sido.


Pero a pesar del laberinto con norte,

la estrella sigue llorando

y el presentimiento, latiendo.


 


En las esquinas de mi cielo

deshecho en nubes,

me espero, 

a la misma,

a la vestida

con los mismos errores.


Me mojo

en una prisión de alas decadentes,

y aunque cerré las heridas, 

-con silencio-,

hay jaulas abiertas

llorando palomas

como aquel soldado que vuelve 

de sus batallas perdidas...


Sigue la espera...

aunque yo ya me he ido 

dentro de alguna resignación

que se hizo lluvia.


NOCHE AJENA

 


Silencio

en mi noche,

silueta de fuego

en la garganta desnuda

mi noche ya no es mía,

es eterna en la jaula,

orgasmos mordidos

en un silencio

que sí es mío.

Estrella que comparto

con el que sería 

salvador de la noche herida,

pero aún así,

no sigue siendo mía. 

lunes, 13 de junio de 2022

ARTESANOS DEL DESTINO

 

 Hemos sido sostenidos

 por la pronunciación 

 de lo que ve el infierno

 ocultado al cielo;

 por quien calla,

               porque todo lo sabe;

 por quien sopla, 

               pero no respira, 

 pues la fragancia

 de un labio preñado por la falacia

 ha hecho mella, mueca

 en la sonrisa. 


 Hemos sido moldeados

 entre manos, raíz 

 que nos sujetan a la movediza tierra del   tropiezo

 en un camino a medio andar

 porque son precipicios

 el destino, 

              para quien solo suelo ve. 


 En un tiempo, en un espacio, 

 somos lo que nos hacen:

 un silencio, 

         donde guardamos las miradas, 

 un deseo, 

         por donde restregamos las carencias,

 un triunfo, 

        por el que olvidamos el barro originario,

 por la muerte,

        que nos quita el tiempo, el espacio

         donde no fuimos, ni seremos

         porque ya nadie, nada, 

         nos podrá hacer. 

sábado, 11 de junio de 2022

 

Sigue cayendo,

bajo los pliegues del vacío

una corriente de desasosiego. 

                                    Y es que viene de ti, 

y las manos llenas de nada

cambian su significado

y se envidia las alas del cielo

atadas a su libertad.


Entre la levedad de un soplo 

una desidia se acorrala, 

y una ventana de no ser horizonte

se confabula con el silencio de no ser;


Y las manos 

          Y las alas

                   Y la vida... 


Esta vida, 

que carcome los momentos 

en los cuales pienso nuevamente, 

en empuñar mis ojos con fuerza

y soltar lo poco que queda adentro:


este aire que he respirado

y que ahora sale,

delatando las mismas ausencias 

enterradas bajo mis párpados. 


miércoles, 8 de junio de 2022


Un velo de cristales quebrados

secuestra el reflejo doble, astuto 

por donde el miedo miró lo prohibido:

-El pudor de unos ojos cubriéndose con lágrimas, su desnudez-


Y bajo ese velo cortante

ejecutando su minuciosa ablación, 

se disimula lo que susurraste a la luz, 

tu boca cerrada, 

pero tú cuerpo abierto

al roce del filoso dolor, 

Expectante, a los trozos de miradas vidriosas

ya hechas espejos precipitosos

que manchan la sangre de heridas. 


Ahora, el miedo es ciego, 

pero el íntimo suplicio habla 

de lo que el desastre ya sabe

y nombra entre visos confundidos:


Se nos ha derrumbado 

encima de las sombras, 

el espejismo a contraluz 

de un anhelo egocéntrico 

por aquel  amor, ardor sin dolor. 




domingo, 5 de junio de 2022

A SANGRE FRIA


La sangre fría de mis heridas, 

indiferente de tanto sentir, 

insensible de tanto doler, 

odia la carne remendada 

que no le permite brotar

desde su náufraga melodía 

hacia ese infierno rojo, 

con rostro deforme

que contiene la ofrenda 

de unas venas que escupen

pliegues de piel que se ven, 

cicatrices mentales que se definen

cuando se rompen los poros

en oleajes carmesí. 


¡Sangra, cuerpo! 

soledad en carne viva, 

caliente esta tez de páramo 

que ya no se hiere tan fragilmente, 

porque ahora se cubre de consistencias impasibles, 

de corazas ásperas

sangrantes hacia dentro

en miedos glaciares, 

color desconfianza. 



domingo, 29 de mayo de 2022

INVISIBLE


Soy invisible, 

la única herida 

exiliada por el dolor, 

el cero a la izquierda 

de la nada. 

Las miradas ya vienen, 

esquivan mi silencio 

nunca oído.

Quiero saberme existente, 

pero solo me engaño

dentro del pozo

de lo que soy, 

mis ganas de resurgir, 

son la eterna caída, 

hacia la agonía 

de la cual nadie 

persevera en salvarse, 

mi mortalidad 

es el olvido

de alquilen no nacido, 

no conocido, 

ni siquiera alcanzo 

a ser fugaz

porque hasta los fantasmas 

que no me ven, 

me ignoran, 

porque nadie 

mendiga mi aire, 

nadie repite mi nombre

ni para olvidarme, 

ni siquiera me reconozco

en mi cuerpo esparcido

sobre el último aliento de vida

de mi ignorada muerte. 


martes, 24 de mayo de 2022

VACÍO DISIMULADO ENTRE LAS ARRUGAS DEL TIEMPO

 

Me desmiente un vacío disimulado, 

una avidez inaudita

de poseerte en mi punto de quiebre, 

fragmentos de mundos distintos 

derrapan sobre nuestros lánguidos cuerpos, 

y me quiebro, 

y me quiebro en dualidad 

entre lo que no soy 

y lo que eres, 

y no te tengo, 

y no te alcanzo

entre las altivas arrugas del tiempo

y ahora... 

¿Cómo vaciar todo esta vacío disimulado de mis rotas manos, si me palpo invisible ante tu experiencia como reminiscencia de certeza clara?

Tal vez, sí me lloro con vida

y me enderezo en individualidad

entre lo que soy 

y lo que no eres, 

y me lleno

de la que está adentro, 

porque si me tengov visible 

con mis ojos cerrados, 

es posible que te tenga, 

que te alcance, 

pero esta vez, 

entre mis humildes arrugas del tiempo. 


sábado, 14 de mayo de 2022

CORTINAS DEL TIEMPO


El alma pesa, 

como si su ausencia

se hubiera adelantado

y ahora, caminara delante

del grito que se agita 

sobre las fisuras del adentro 

dejando hipnótico el aire

que sale y se filtra por las sombras

hasta la sangre fría

de una lluvia que escupe razones. 


Hay transposición de oquedades

donde pesares esperanzados

intentan quitar el filo a la huida

hacia un cenit

que acusa con el sol, 

pero aniquila con el viento, 

sin escupir razones, 

pero argumentando finales desangrados 

con su ondeo cauteloso

sobre las cortinas del agónico tiempo. 

martes, 10 de mayo de 2022

MIRADAS


Con la vista perdida

en la profundidad de los miedos, 

en una soledad inventada 

por una apesadumbrada existencia, 

definamos la mortalidad del abismo, 

justo, cuando los silencios

con oscuridad pronunciada

y con los dedos muertos del vacío,

arranquen la rota nada.


Signifiquemos el espacio inmenso,

soberbio, 

que hiere la caída, 

ahora no tan solitaria

cuando nuestros cuerpos chocan

en una sola materia de paisajes 

y precipitan lo incierto

en un giro de ojos, 

parpadeando la realidad, 

lubricando sombras, 

concretando formas

al verme reflejada en tus pupilas

y de dos rostros desconocidos

confrontando el nuevo encuentro 

en la certeza de un horizonte cercano. 

jueves, 5 de mayo de 2022

CAIREL DE SAL


Ángulo turbio, 

en ti hay cadencias

de callejones sin salida, 

no eres comisura

de sonrisa, 

tampoco, recoveco

de entrepierna. 


Perspectiva ciega, 

colgada de la costilla

de la luna, 

recostada en el hombro

del deseo, 

enmudecida con el nudo

en el aliento. 


¿Eres lugar, tiempo, espacio o rastro?

¿Acaso, resguardo, canción, abrazo o presentimiento?


(...) 


La siento en un pensamiento, 

incluso sin vivirla en mis mejillas, 

más... 

solo es una lágrima pesarosa

rodando por mi verdad. 

lunes, 2 de mayo de 2022

FUEGO A DISCRECIÓN


La sangre misma

se hizo incendio en ti. 


Tiene el calor, 

el aroma de su fiebre, 

el humo solitario 

que moldea una vida pronunciada

en llama,

una hoguera elevada

del elevado ardor. 


A la final, 

solo un rojo fervor

derramado en fuego, 

para que después del después 

solo centellee una conflagración 

de cenizas negras, 

en la inmensa extinción 

de la ígnea pasión.


sábado, 30 de abril de 2022

HERIDA GRAMATICAL


"... Quizás sea tu mano quien nos libre

      de toda esa gramática de ayeres:

      las frases de nostalgia que seremos, 

      los verbos que se mezclan a la carne" 

                                       Jorge Pérez Cebrián



Posiciones de pronombres, 

                                    tomamos, 

para aguantar el aniquilamiento 

de sufijos que no hacen finiquitar

la palabra en dolor, 

                                  esa, 

que nunca rima

con lo onírico añorado,

pero sí, 

con lo que se es, 

con el significado en lo grotesco 

por tanta simplicidad. 


Se es lo que se es, 

diminutivos entre tanta verborrea, 

poniendo pausas 

cuando ya no hay más acentos 

en nuestras lenguas ensalivadas 

de (pre)textos fonéticos

y de páginas en blanco, 

llenas de borrones con mala retórica

y faltas de analogía a la muerte, 

                                                 en coma, 

sin un solo átomo de sintaxis 

que nos devuelva el aire

en la verbal calma,

en el sustancial sustantivo de la esencia. 

LLORANDO A SOLAS


La mayor de las sombras

se desprendía

para llorar a solas,

mientras mi alma

susurraba a mis espaldas

contando el secreto a las nostalgias

del por qué había lluvia de penumbras.


No me sueltes de tus ausencias 

ya son muchas las hojas caídas, 

los inviernos desnudos, 

las almas embriagadas de oscuro, 

y muchas las sombras 

llorando a solas. 

miércoles, 27 de abril de 2022

TE HE QUERIDO MÁS


Siempre te he querido mucho más,

lo sé, por ese, tu único cabello

que no quiere ser blanco y bello

Y no se eriza al oírme callar.


¡Sí, yo te quiero más!, ruge el mar

y tiembla la muerte en sueño

porque de mi sal eres el dueño, 

mientras tu alma lejana está. 


En tempestad y en tu viva calma 

te he querido, con mis pocas vidas, 

con mis muchos males, del fin al alba. 


Y después de ti, en frío días, 

mi querer volará sin pena vana

pues te amé más, que mi poesía. 

sábado, 23 de abril de 2022

ECLIPSE


Boca abajo está la noche

sobre un eclipse niño. 

Su sangre se desliza 

por el hueco de sus venas

hacia ausencias granates en declive

donde gritos enlunados

estremecen un vuelo largo

de metáforas furiosas, 

y de cenizas que no hay vuelto

del definitivo silencio 

de aquel humo 

de un cigarro, 

que suspira boca arriba

quemando y cauterizando

la herida abierta de la noche

ya galopante 

sobre un eclipse hombre. 


Cosquilleo de anonadamiento

una noche

hija de nadie. 


En quien pierde luces

varoniles sublimadas, 

mientras se gana sombras

 no envidiadas en la umbría belleza. 


Murió el ángel con su pincel

trás el nacimiento en ego

del inmortal Narciso, 

que es igual a todos los incensatos 

caudillos de la carne. 


También es de piel terrenal, 

su oro se manchó

de mundanidad. 


Con la contradicción brillando 

en su gota de tinta

que ordena las hojas muertas 

de quien se acostumbró 

a su resplandor. 


Pero ahora, 

solo hay ojos empañados 

sobre esqueletos de noche hija de nadie 

avivando la lumbre de la realidad. 




domingo, 17 de abril de 2022

HOMBRE CANCIÓN


Quita la luna

del hueco tibio 

de tu beso. 


Agrega la hoja caída 

por los achaques del otoño. 

Escribe en ella mi nombre,

conjúgalo en piedad. 


Merma la llovizna, 

pues el equilibrio huye de su borde, 

y no hay ya más miserias

donde aprisionar la duda dada en otra duda. 


Desempolva el sudor estelar

hasta substraerme

en volcán, 

el silencio que no contesta, 

pero  estabiliza todo. 


Desordena el frío, 

sustitúyelo con mi pálida piel, 

cráter cristalino, 

donde tú, hombre canción 

es el que llegó a él, 

por primera vez. 


viernes, 15 de abril de 2022

VAIVÉN ETERNO DE UN SENTIR


Ese después, 

que supone que la vida es eterna.


Ese no,

donde ya está todo dicho.


Ese precipicio, 

que a estas alturas todavía le importa caer. 


Esa agonía, 

a la que Caronte ya paseó por su río. 


Esa venganza, 

que la mentira ya anidó boca. 


Esta poesía, 

a la que la muerte nombró epitafio de reencarnación. 


Este yo, 

en donde tus pájaros anticipan el incendio

de la séptima herida sin nombre...


                     Todo esto, vaivén eterno

                                             de un sentir... 

miércoles, 13 de abril de 2022

LA HORA HIRIENTE


Escogiste la hora hiriente

atardecer agónico del alma

cuando el recuerdo sin calma 

agobia con dolo al doliente


Allá, sobre la nube gris creciente 

las ansias de un reloj proclaman

el deceso del tiempo en llamas

y el suspiro en luna demente


Ya no hay latido con la muerte, 

pero hay un fantasma temeroso 

jugando con el dolor que miente 


Después del después sigiloso

la herida deja de ser sangrante

ahora, el nacer será de otro... 



martes, 12 de abril de 2022

BOSTEZO

 Me balancea el tiempo, la espera,

 la esconde bajo estáticos verbos, 

 el último refugio de la impaciencia, 

 la juventud senil

 que se queda sola, 

 al borde la insolente lágrima viva. 


 Sarcástica la sangre. 

 Grita la llaga. 


 Me apaga el cigarro, la duda

 se mimetiza en los golpeteos de lluvia,

 último puerto de un cielo rojo,

 el tibio ruido de una poesía olvidada.


 Distraído el reproche, cansado. 

 Bostezan la duda y la espera... 

lunes, 11 de abril de 2022

HERRUMBRE DE SILENCIOS

 

Dioses creadores de un silencio,

 nunca un cielo tan pesado de enojo

 arrancando la herrumbre

 de la piedad que tanto amo, 

 pero, ¡cuánto te odio!,  

                               vieja pena.


 Cuando deje de temerme, 

 cuando dejes de quererme, 

 cuando deje de gustarme morir, 

 en todas las vidas que soy, 

 ¡derrótame verso!


 Después del duelo perdido,

 me sentaré en la balanza

 que desequilibra,

                           la vida - la muerte,

 sin pedirle permiso al juez castigador,

 porque si desnudas las estrellas, 

 con pudor,

 con prejuicios mortificantes, 

 huyendo del nacimiento de tus muertes,

 te darás cuenta,

 que en tus alboradas cansadas, 

  es lo mismo,

                         luz que oscuridad, 


sábado, 9 de abril de 2022

CUERVOS EN EL PECHO

 Cuervos en el pecho,

 sangraron mi vida

 y vida sangré. 


Depronto fui nube, 

en cada nube 

hubo un llanto. 


Padecí una y mil lluvias, 

rocé mis sombra

bajo una estrecha luna, 

doblé la ironía, 

y no se quebró la ternura. 


Ahora se abisma la mirada

sobre la carne abierta que fui, 

cuando aún te estrujaba

entre mis pudores

que no han parado de mentir. 

HOY, NO...


Hoy no quiero escribir

me siento como un poema llorado

por la decepción de una lágrima sin sal, 

un mar sin profundidad,

un silencio sin mirada sucia.


Hoy no es solución la palabra

ni los gestos de aceptación resignada

ni palmadita consoladora

en la espalda que carga su peso, 

el peso de un verso

que se ha hecho inmenso

casi de piedra, 

para una alma tan pequeña

que el amor y la vida le quedan muy grande. 

CULTIVO DE HERIDAS


En un cultivo de heridas

las flores desangran

roces de olvido,

germinan espinas

en una piel horadada

por unas venas sin sangre...


Hoy no es grata la poesía 

sólo secas espigas 

cosechan la soledad encarnecida

hambre voraz de tímida tristeza  

con las entrañas vacias, 

con un solo, vivo, cultivo de heridas. 


viernes, 8 de abril de 2022

ANUNCIACIÓN

 

 Este dolor que fecunda la tragedia

 intenta partirse en dos milenarias muertes, 

 la más dulce, 

                 recubierta de llagas, 

 la otra, 

               anunciación de rosales inquietos. 


 Luego suena en el lamento 

 un quejido,

             un reguero de soledad enardecido, 

 pasa por mi culpa, 

             la vida

 como milagro que le habla al cadáver, 

 como negro augurio que enferma

 el adentro viejo, 

                   porque el nuevo, 

 es la más hiriente anunciación 

                      de rosales inquietos. 


jueves, 7 de abril de 2022

EN PUNTILLAS


Con la densidad del abandono, 

sin sentirme entre sus arterias de sangre fría 

desahoga nadas muertas, 

afirmando:

"Nadie, a estas alturas de mi vida"

mientras yo,

paso en puntillas por sus bordes

mutando la palabra nadie

por núcleos de mi piel, 

coleccionando precipicios sin saltar, 

esperándolo con mi carne bierta

en la azotea de su nostalgia, 

para recibirlo con su yo insuficiente 

y volverlo un nosotros 

capaz de esterilizar el rencor

de los distraídos días 

por tanta ausencia acumulada

en recovecos mentales

de caricias falsas. 

miércoles, 6 de abril de 2022

CENIZAS RUIDO, CENIZAS MIEDO


Estoy sola y alguien se ríe en mi habitación, 

tal vez, son las metáforas rotas

cayendo con precisión 

sobre una gritería de azul

que hace soñar al verso

con la espera del aire faltante

en la herida idónea

que alguna vez fue suspiro carnal.


La soledad se complace

en cenizas ruido, en cenizas miedo 

entregándose al próximo pentagrama de las horas, 

donde el eco frío de la luna pronuncia mi existencia, 

y la poca luz gestada entre lobos

aún sangra tiempo sin proporción,

pero estoy sola y alguien se ríe en mi habitación. 

viernes, 1 de abril de 2022

LOS GESTOS DE LA TARDE

 Se fragmenta la lluvia,

-crujido en la memoria-

se anestesia la tarde,

-agonía en los geranios-

cae la niebla,

martillando a ratos

el aguacero de adentro.

-un ahogado quejido de aguas mansas-


Las entrañas paren

estrujones de rosas,

no se notan, no se sienten,

aunque las espinas en los ojos

anuncien rostros a los que les pesan

los gestos de hastío,

los nudos en la garganta,

la saliva envenenada con el silencio.

miércoles, 23 de marzo de 2022

ÉL

 

Él, 

ala de viento

recién remendada

en el interior de mi dolor,

con un pasado goteando

penumbras solapadas,

como si el presente

no volteara a mirar atrás.


Envuelto entre mis ruidos

llevando a cuestas

su música,

que no arrastra abriles,

pero enarbola

los más bellos quizás,

dentro del intento de ser,


Él,

sangre dentro de la sangre,

que de tanto rojo-corazón,

es pálpito-vendaval

sosteniendo un cielo más allá del cielo. 

domingo, 20 de marzo de 2022

CASSANDRA Y DOS CAJETILLAS DE CIGARRILLOS


Y escribes mi nombre en pasado, como quien enumera sus nostalgias con cada día de luna, porque el sol no sale en las nostalgias, y la arena de tu reloj roto por el ayer, pertenece a cielos de playa, calor y sal malagueña. 

La nostalgia, en cambio, es gris y fría (eso es lo que dice la lluvia), aunque tiene dignidad y se enorgullece de su elegante soledad. He ahí, el porque soy, más de otoños que de veranos. 

A pesar de eso, me encanta como fumas tus cigarrillos, bueno, en mi imaginación... 

Paso las noches pensando como abres tu dedo índice y del medio como una adolescente que abre su sexo a su primer amor, y pones el cigarrillo en medio y  absorbes lentamente y con placer ansioso, su esencia, como si quisieras sacar de él, el alma que una vez te perteneció, pero que se terminó yendo con ella (Cassandra), la de tus recuerdos blancos que hablan en un idioma de potencia mundial y que los sigues traduciendo cada domingo, en tus poemas tristes. 

Ahhhh y luego, luego expulsas el humo por tu boca roja y experimentada con un sigilo de gato, como si tuvieras el tiempo de 7 vidas, de 72 demonios. 

Lo que no sabes, es que ese humo, me alcanza a tocar, me roza la boca y mi soledad de una manera tan sutil y anesteciante, que desearía fumar(te) como tú lo haces. 
Pero no estamos hablando de mí, sino de ti y tu manía de gato que escribe poesía con su cigarrillo. 
 
Me di cuenta, además, que también conjugas mi nombre en pasado, como si mi rostro fuera un verbo estático atrapado en una fotografía en blanco y negro y en la cual, salgo muy seria para que no me vean la cicatriz y no crean que la oculto con una mediocre sonrisa.

Tal vez si me llamara Cassandra, fumara dos cajetillas diarias como diva de Hollywood, mi reloj no fuera de nostalgia, sino de arena y mi escote no lloviera lluvia, sino palidez voluminosa, no te tendría tan lejos, con tantas millonadas de estrellas a distancia. 

Quizás fumaríamos juntos la lascivia de un hogar, el hogar de tenernos, en la terraza de cualquier amanecer con una copa de vino, yo sintiendo que eres mi cigarrillo ardiente entre mis piernas y tú, expulsando tus deseos candentes en mi boca como poesía en bigotes de gato en celo, que ronronea orgasmos húmedos de amor. 

Solo que... Mi pelo no es rojo, mis bragas no son negras, son de otoño, no me llamo Cassandra y lo más triste, no fumo... 

Sólo tengo una nostalgia en el pecho que cubre mi escote con lluvia, pero que todos los días escribe y conjuga con ilusión ingenua, tu nombre con mi verbo dentro de un imposible, llamado, vida contigo. 



lunes, 14 de marzo de 2022

HISTORIA DE UNA TARDE TRISTE SIN CAFÉ

Ella suspira la canción de la tarde,

con tanta paciencia,

que la soledad mientras toma el café,

se embelesa.


Pasea entre silencios,

pisando el frío

de algunos callejones sin salida

que no le permitieron recorrer su destino.


Mira con un poco de tristeza

la luz tenue

que atravieza la rendija

de ese profundo respiro

que evita salir como lamento,

pero que enreda su pelo con recelo.


Ella termina de urgar

con su mirada, el vacío,

y este ya, libre de ojos entrometidos,

comienza a lloverse.

Y ahora, la soledad se ha acabado todo el café,

el asombro se perdió en algún cristal opacado por la vida,

la tristeza alisó su pelo,

la paciencia olvidó su recato,

y la luz tenue, ahora brilla,

en una gota salada

que se derrumba por su mejilla,

tan dolorosamente,

que el mar quiere volverse dulce.

 

EN LOS DOMINIOS DEL VIENTO


La lluvia ve

lo que el cielo solo puede imaginar, 

como el adjetivo poco preciso

para tus manos,

en los dominios del viento 

descansan

en guerra fría

los algún día

prometidos a la vida. 


Grutas recónditas

hablan entre ellas

aquello de lo que no se debe enterar, 

la niebla, 

ignorante como el cielo. 

no sabe lo que encubre, 

en los dominios del viento, 

lo fugaz, lo inane

del vocablo

está siempre de parte del abismo, 

en los dominios del vie... 


sábado, 12 de marzo de 2022

CLAVELES MUERTOS

 

Me pesa el cuello y la serenidad

de llevar tres claveles muertos:


Uno, 

por mis vértigos

que desequilibran la balanza

hacia el lado de tu imparcial sigilo,

el cual, veo en todos los gatos 

de mis tejados baldíos.


Otro, 

por tu lluvia,

escurridiza como la ausencia

que no se toca.

Solo termino como niña acostumbrada

ha chocar siempre con el fondo de piel

de mis manos vacías.


El último y más marchito,

le hace falta un pétalo pardo,

que se quedó deshojando tus inviernos

en lo más recóndito de la pálida tarde,

donde te vi la vez primera,

rompiendo recuerdos enlutados

mientras fumabas un cigarrillo blanco.

 










lunes, 7 de marzo de 2022

HANNA, QUERIDA


¿Se puede envidiar a un muerto?


Yo sí lo hago.


A un muerto por su vida vivida. Porque aunque estoy viva, no he vivido ni la mitad de tu muerte, Hanna, querida.


A veces lo leo (la verdad es que, ¡joder! , me paso todas las putas horas de mi vida, no vivida, leyéndolo) y no te imaginas que hermoso es, descifrar tu presencia al final de absolutamente todos sus escritos, esa estela de tu ausencia que se autosabotea en un suspiro, el mío, al pronunciar el punto final con mi acento. 


Y es que estás en todos, Hanna, querida, no hay excepción, sobre todo, en los que se menciona al gato maúllando su nostalgia, convertida en el humo de mil cigarros fumados y que la mayoría de veces, se plasman en dedo y teclado, lo que termina nominado y ganador de la más valerosa denominación: "Mi escritor favorito".

 

¡Y claro que te envidio, Hanna, querida!, como no hacerlo, si lo viviste, lo tuviste y lo tienes incluso ahora, cuando tu reino es de nubes aladas, en donde no existe el hambre, ni el miedo.


Pero, yo, en cambio, sigo aquí, muriendo en vida más que viviendo, espiando a un gato que fuma tu melena de Cassandra, que se hace un dedo en honor a tu cintura y que brinda con tus piernas largas, cada vez que pasea de cuerpo por Madrid y de mente y alma por Málaga. 


Hanna, querida, ¿Lo podré acariciar alguna vez?, ¿Me darás tu autorización para calmarle su dolor?, ¿tendré tu bendición, para vivirlo mientras yo resucitó en él...? 


Creí que tal vez tú, Hanna, querida, tenías todas las respuestas. 

No te preocupes por la forma en que te comunicas conmigo, recuerda que lo leo a él, todas las putas horas de mi vida no vivida, quien sabe, en alguno de sus poemas encontraré tus respuestas, Hanna, querida. 


martes, 1 de marzo de 2022

AL OTRO LADO


El último latido

de atardecer,

te lleva de mí,

hacia el otro lado

de la cicatriz,

bosque espeso y oscuro

con demasiados espejos,

donde me pierdo

en mí,

de mí.


Y sé que lo atraviezo

para buscarte,

porque ese moribundo

latido, sangre

se reencarna

en presentimiento, anhelo,

donde duelo,

y cuando duelo, 

me deshojo en trozos de ausencia. 


Y en ese ausentarme de mí,

reapareces,

como dos alas

con llanto,

con rebeldía

brotando sobre la espalda

de mi cansancio.

DESHABITADA

 Me habito

en esta ciudad

deshabitada de ensueños.

Solo logro ocupar,

un eco de olvido

que interpreta a su conveniencia

el silencio de una lágrima.

Y me roza,

y me hace recordar

lo sútil de la memoria.

 Y no logro responderle...

Únicamente palpo lo que soy,

un simple olvido

de alguien que recuerda.



jueves, 24 de febrero de 2022

ÉL, TÚ Y EL HOMBRE DE LAS CERTEZAS

 

Entre canas color oliva

y en una copa de vino española

me sueño tus labios

jugando a la promesa de tenernos...


En un rincón de Madrid 

el gato negro maúlla

un poemario 

donde todos los versos empiezan contigo. 


Una canción de Zenet

ya gastada por mi tímpano 

escucha tu nombre

y te pronuncia como religión, 

como tradición y rito necesario. 


Un cigarro consumido por tus huellas

airea mi humo

que se escapa en el orgasmo de tu boca

y se me vuelve vicio

de tanto gemir tu presencia en la ausencia.


Él, tú y el hombre de certezas

-todos el mismo- 

mitigan mi lluvia

para volverme tormenta

entre tus lunas. 




lunes, 21 de febrero de 2022

MUECA


En esa canción 

atardece y llueve,

caen cristales

irrompibles, 

pero que te rompen

en mil piezas de rompecabezas 

que sólo vuelven a encajar 

si lloras por dentro

y si por fuera, 

tu boca hace esa mueca

que no conoces, 

o evitas conocer. 


-¿Sabías qué por causa de esa mueca,

los payasos se maquillan?-


Pero sin cambiar de tema,

en nuestra canción

cae la noche y llueve. 


 

He morado en el "no" de un imposible,

me he desvanecido en el "sí" de un adiós,

he resucitado y vuelto a caer en un "tal vez",

le he dado la mano a un "mientras",

cuando el reloj se mata por continuar.


Me he perdido en un "por qué" 

con el mapa desubicado de un "no lo sé",

he bostezado en un "después" 

para dejar de no ser en un "ahora".


He sido palabra y dolor del verbo estático,

¡más accionar las alas!

y mejor dejar la palabra, 

en boca del poeta moribundo.

 

Guardo en un enojo

los abrazos dados

entre lágrimas

a mí misma,

y aquellos 

que no me di

se los llevó

la que nunca he sido.


En aquel 

resquicio de piel

que no besaron

me sobra pintalabios,

pero cuelga

un pájaro en su nido,

se alimenta 

de mis palabras mendigas.


De ese hueco

-que nadie menciona-

alumbro implosiones,

destellos de soledades,

en donde solo yo

me hago mujer sola,

y a la vez,

huida cómplice.





sábado, 19 de febrero de 2022

SU NOMBRE ES POEMA


No puedo llamarlo poesía, 

cuando es la lluvia mintiendo por el cielo, 

pero sí, es la vida apuntándome con su reloj, 

mientras me autoflagelo con el minutero.

 

Es la muerte follando al compás 

de una boca soez, que en realidad es una cicatriz. 

Parece ser, la sombra de un miedo, 

Inquieta, 

Vagabundeando por el callejón de la amargura. 


No puedo llamarlo poesía, 

pero se asemeja tanto a un caos de redención estacando fríos desertores,

que debo nombrarlo poema, 

porque amaina látigos intoxicados, 

exilia ardores

y atrae sentires en carne viva, 

haciendo de la poesía sinónimo de existencia. 





He llorado mucho. 

Intuyo con la perspectiva

de un desierto baldío 

que he secado todos

los mares de tus ojos

y que las lagunas mentales 

de mi memoria 

se precipitan 

sobre el surco estrecho 

de tu ceño fruncido,  

inundando hasta los lagrimales 

de mis cráteres hambrientos. 


viernes, 18 de febrero de 2022

JAZZ EBRIO


Hoy conocí 

por la plegaria de una rosa, 

los labios del viento

que se llevan,

aquel jazz sobrio

que alguna vez robó

la cordura de mi pecho. 


Pronuncian la brisa helada

de ese mismo jazz, 

que ahora ebrio, 

retumba sin eco

en un violonchelo olvidado, 

sobre una tragedia

de un abrazo sin abrazar, 

donde los amantes 

se abandonan

en sexo de despedida. 


Callan gritando

los melodramas 

de una sangre en escozor

que compite con la de las olas, 

blanca, espumosa, erosiva, 

desgastando gaviotas

que no cesan de desafiar 

la plegaria del viento 

con el insistente jazz ebrio 

entre las alas. 


miércoles, 16 de febrero de 2022

LA VERDAD DE MIS VENTANAS


Estancada en un paréntesis

de mutismo, 

encerrada en mí misma, 

detenida como foto sepia

frente al ventanal de mi mirada, 

me veo como pájaro sin retorno a sus alas 

y me poso en mis propios barrotes

divisándome los paisajes cansados, 

mintíendome sobre una libertad

que no ha desquebrajado

aún, el cristal. 


Veo el mismo cielo

sufriendo su azul,

jugando con la gravedad de su nube,

reflejo árboles

soltando con malvado apego

sus hojas vacías, verdes y marrones,

intento salir del marco, 

de mi propio molde, 

huyo por mis ventanas, 

porque a las perspectivas, 

a las aberturas, 

a los cerrojos 

y a las puertas, 

se les acabaron las excusas... 


domingo, 13 de febrero de 2022

POESÍA MORDAZ


Últimamente, 

la lluvia cae enojada

conmigo, 

y es que planeé con gusto

una herida, 

sin su ayuda, 

desmaquillé mi coraza

con lágrimas, 

no de sus ojos. 

 


De algunas nostalgias

para acá, 

las estrellas me hacen

huelga, 

por apagarles la noche 

para que no me pidan

sus deseos,

pues son ellos, 

los fugaces. 


Hace algunas páginas 

en blanco 

en las que, salté, obvié

la altanería 

de un desamor, 

y ahora, 

unos puntos suspensivos

se suicidan en

un solo final, 

como si no conocieran

lo mordaz de la poesía 

y su insistencia en

hacerme sentir. 

 

BRAGAS NEGRAS


En el abismo de este cuerpo, hay un fondo de bragas y agujeros negros con los que nadie ha soñado. 

Una gota muerta de sudor del mar, navega en los arrabales de mis arrugas, sin que nadie encuentre su cadaver, porque ningún barquero con su mapa perdido, se atreve a buscar en las dunas de este parámo aniquilado, por un músculo que llora latidos y una masa que piensa demasiado, hasta el punto de herir con sevicia el músculo sollosante.

 Y en cada perla liberada de pensamiento acompañado de un lamento muy húmedo (cabe anotar), surge un abultamiento de pliegues mezclado con dolor, sangre y tejido muerto que revive con la respiración boca a boca de una memoria que se creía desaparecida, pero que es más inmortal que todos los dioses del Olimpo juntos, y que con venganza sádica declara una guerra ya perdida a mi tiempo también perdido, usando incansablemente su armadura de piel vulnerable, pero con la coraza de unas bragas y ruinas negras con las que nadie ha soñado nunca.

viernes, 11 de febrero de 2022


Flor de hielo. 

Tu rocio,

lágrimas, 

tus espinas

cuerpo en ardor

sepultado 

entre primaveras lastimeras. 

Un deshojo de labios, 

advertencia de huida, 

caída masiva de ruiseñores

que no se debe confundir 

con la lluvia atrapada

en una cajita de música

de un latido... 

Fantasma redundante 

de mi misma, 

sin confundirme 

con mi sombra, 

solo pétalos cristalizados, 

donde crecen

temblores de un reflejo roto. 


domingo, 6 de febrero de 2022

DEBAJO DE TU VERBO


Debajo del relámpago

sin luz

toma filo la vida

no como cristal cortante

sí, como abismo sin fondo, 

como caricia ácida. 


El lienzo se come

al pintor, 

la poesía aún acecha 

mis mejillas sonrojadas, 

mis destierros

más profundos

al sindestino. 


Un respiro

vaga perdido

en la somnolienta 

idea de una soledad pensante, 

disimulos grises

exprimen nubes

expulsando el relámpago 

sin luz 

de aquel silencio olvidado, 

el que está debajo, de tu verbo. 


DOLOR MUNDANO


Escuchando las arrugas

de la vida, 

ellas me cuentan del dolor

y sus múltiples caras, 

con sus ojos de tantas miradas

que los míos no quieren cerrarse

-y aunque quisieran, no pueden-


El dolor que más me gusta

es tu dolor mundano, 

ese que supura de un verso bohemio

fornicando ángeles, 

resucitando demonios. 

Ese verso escrito sobre tu vicio

que sucumbe a la tentación 

de dos piernas largas

con ganas de desnudar la noche, 

esa mujer de rostro triste

que no puede con el peso de su oscuro

pero entre copas vagabundas

se alijera su negro, alucinando

sirenas que se tocan frente al mar somnoliento... 


Y ahí apareces tú, 

cruzando la frontera de tu sexo

al escribir orgasmos 

que te vigilan 

por si cae alguna gota de sudor

en la esquina de la lascivia de esa hoja

que has acariciado tanto, 

que las sirenas ahora

con tacones sensuales caminan 

entre tu entrepierna

cuando tu tinta se hace líquida, 

y se libera de ti... 


Y al final queda un solo escritor

y una aprendiz 

que tiene muy lejos

a su maestro, 

y que le gusta mucho tu dolor mundano. 


  



miércoles, 2 de febrero de 2022

NIÑA


Quisiera ser todas tus mujeres, 

quizá tener el aroma de Hanna

-huelo a claveles marchitos

por tanta soledad blanca-


O tal vez, escribir como Inanna

-mi poesía es boca muda, sorda

sonido con oído sin interés de escuchar, 

sin contagio textual-


Y por qué no, ser tu Almudena

diosa inmortal en tu recuerdo

que ninguna ninfa, ni hada reemplazará.


Pero sólo soy una, Alondra

con muchas faltas terracotas, 

con plumas salpicadas de inutilidad, 

con callos en las ausencias, 

y ampollas en las cobardias. 


Solo soy yo, 

la que te quiere

holiendo a claveles marchitos, 

escribiendo enfermedad, 

recordándote como Moira sin destino, 

pero amándote tanto

que solo soy una niña, 

entre todas tus mujeres. 


IMPUNTUAL


Mi reloj de arena, 

el de adentro, 

el que transita mi sudor

siempre marca la misma hora

en la que llegó tarde, el mar, 

a salvar mi orilla. 


Llegó tarde 

porque se quedó a escuchar 

todas las canciones 

que laten en la herida, 

bebiendo de mi sangre, 

embriagándose de mis nostalgias.


Bohemio, 

recorrió mis orgasmos

encontrando guitarras andaluzas

imposibles de amar. 


Se alojó en mis lágrimas 

evocando un frío de mirada triste

incapaz de desear. 


Se resguardó de mi risa

en una mentira hermosa

solo con el interés 

de dejarme vacía. 


Por último, 

fue turista extraño

en mis latidos platónicos, 

soltando polvos de estrellas fugaces

que hacen estornudar a esta tonta poesía. 


(...)


El mar llegó tarde, 

o quizás, 

mi reloj se atrasó para vivir, 

o se adelantó para doler, 

marcando siempre, 

la misma hora. 



Se le cayeron las alas

a mi hada

con ellas se hidratan

las lágrimas del cielo. 

-y mi océano espeso- 


Un reproche de libélulas 

grita la libertad osada

en un cementerio de vida

que son mis párpados 

cuando se abren a tu azulejo. 


Y mis ojos resucitan

pájaros de nieve

una expulsión

de mariposas quebradas

es mi hada, sin sus alas. 


martes, 1 de febrero de 2022

CORTEZA

 Árbol, 

tus raíces te lloran, 

caen como

lluvia,

sangre, 

gota de sal, 

ángeles sin alas. 

La gravedad 

del tiempo, 

de la realidad 

las vence. 


Árbol, 

te inclinas

queriendo consolarlas

-O tal vez, 

para llorar con ellas-

suplicas a tu sombra

que te abrace 

hasta la raíz de sus raíces 

pues la tierra seca 

deforesta bosques 

sin sentir. 


Árbol, 

en el verdor estático 

de una brisa dolorosa

se agita tu corteza

-coraza de barrotes inherentes- 

tan inherentes a tu savia

pero el candado no se abre 

ni siquiera cayéndose

todas las hojas 

de lo árido, 

de lo inerte 

que te aprisiona, 

que estrangula, 

nuestra espesura. 



lunes, 31 de enero de 2022

AL FIN Y AL CABO...


Hoy más que nunca, te echo de menos. 

Recorro vitrales inmensos que reflejan tu ausencia en mi reflejo opacado por el vidrio que quiere venderme un consumismo sin ti. 

Me atiborro de esperas, anhelando lo que no puedo pagar, ni comprar, ni tener (un gemido en altavoz que pronuncie tu nombre y que todo mi mundo se entere, que te quiero). 

Busco en mis bolsillos y solo encuentro ansias que han roto mi pantalón de lo pesadas y poco valiosas que son. 

Pero en el abismo de ese roto, encuentro un arcoíris de poesía que me recuerda que soy tan pobre sin ti, que no puedo malgastar mis suspiros en poseerte, porque tú ya estás en la esquina de una estrella que ni mi arcoíris de poesía te puede alcanzar.

Hago inventario de los suspiros que me quedan y si mucho, me alcanzan para comprarme un pequeño regalo, tal vez un libro de Elvira Sastre con una herida abierta que le chorrea tinta como encima.

Porque en este día donde me haces falta, abro los brazos al silencio, al sentirme solo nube lluviosa, escondida entre unos versos de Elvira, de Pizarnik o de Galano.

Pero valdría mucho la pena, llenarme de ti, por todos mis orificios, empezando por el corazón que ya se ha vuelto una máquina vieja y lenta por no usarse. 

¡Claro que valdría la pena llenarme toda de ti!, que te desbordes por las comisuras de mi lascivia y por que no, de mi realidad, al fin y al cabo, hoy es mi cumpleaños y te echo de menos, más que nunca. 

domingo, 30 de enero de 2022

EGO SUM ID QUOD PARAM SUM


Eso es lo que soy. 

Una inexistencia de la vida, 

soy la noche que llora en la noche 

el escondite predilecto

de las lágrimas perladas de la luna, 

un silencio terco de mármol, 

el despojo de un recuerdo 

que se olvida de mí. 


La bruma que no avisa su tristeza, 

el gris mediocre de una mañana fría, 

la cópula entre la indiferencia y el olvido, 

la poesía que no libera mariposas, 

un alma vieja que alimenta 

sus polillas con las sobras de su sonrisa. 


¿Eso merezco ser?

¿Podré ser más de lo que intento ser? 

soy tan solo... 

una soledad 

mitad utopía, 

mitad quimera. 


viernes, 28 de enero de 2022

SUSPIRO


Un suspiro, 

el que justamente recorre

tu espalda

-esa alameda donde arcángeles

hacen la guerra con los centauros-

Ese exacto suspiro

profana mi falda,

debajo de ella 

hay neblina condensada, 

mareas desveladas

por el roce incierto

de tus conquistas


El suspicaz suspiro

sigue su inundación, 

-hacia arriba-

se inmiscuye 

donde los latidos 

aún no se hacen alba 

pero sí, oscurecen

la sangre derramada. 


Después de padecerse

en palpitos desesperados

arriba en mi boca

manchada por pájaros exiliados

y en su aleteo expirado

se asoma una bocanada de ojalás


Finaliza muriendo

en la agonía 

de un pensamiento olvidado

porque lo imposible le succiona 

sus vísceras vitales. 

De suspiro pasa a ser 

orgasmo insensible

que se marcha en un 

ventarrón de porqués 

justo, cuando 

la pequeña vida muerta

ya es abismo. 


LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...