lunes, 27 de diciembre de 2021


Madre de un deseo salvador

por el polvo de estrellas 

de tu pecho. 

No soy más, 

una huérfana de ilusiones. 


Sin embargo, 

concibo oleajes ruidosos, 

-poéticos-

que engendran silencios atormentados

y se desahogan, al desangrar, 

alados sueños.


El dolor de parir heridas

me hace progenitora

de un ardor acostumbrado

a un intrépido salto a la vida. 


En la caída, reacciono

como cuando la muerte se asusta 

con el golpe súbito de la vida

y de repente, soy fecunda

en posibilidades. 


Respiro abrazos protectores

que asilan mi oxidado 

instinto de conservación.

 

Me renazco por mis aberturas

primogénita de pájaros 

que no aprenden a planear. 


Ahora soy, 

madre de mis batallas, 

hija de mis victorias, 

mujer de mi renacer diario

entre tu polen de lluvia felina. 


domingo, 19 de diciembre de 2021

UNA CIUDAD LLAMADA DISTANCIA


Esta ciudad, donde sobrevivo

me arde en las pupilas, 

quema triunfos

con cenizas de fracasos,

se destruye así misma

entre escombros de nostalgia.


Quisiera una Magerit

y sus brazos velludos y de arte

que aviven esas, estas fogatas

incendiadas de tanto extinguirlas. 


Desearía su París canoso

que relata un paseo pausado

por bulevares desangrados en amores, 

vividos, perdidos, irreemplazables.


No me importaría 

ser (su) amor de Parque, 

con más que otoños caídos, 

con bancas que se vacían en historias

sobre hojas pardas y amarillas. 


Pero a cuenta de todo esto, 

lo único que quiero es una ciudad para dos, 

sin límites en nuestro abrazo, 

donde el himno, la bandera y el escudo

sea siempre, la presencia, esencia y existencia 

dentro y fuera de "un nosotros". 





sábado, 18 de diciembre de 2021

COMÚN ACUERDO


Hice un común acuerdo

con el silencio.

Si él me grita,

yo respondo con poesía.


Si sus susurros

laceran decencia, 

yo apreto la pluma 

con lascivia y delirio.


Si me escupe insultos pardos, 

mi papel se armará de nuevo

con los versos más claros, 

y un poco azules de tanto suspirar. 


Si juzga mi desahogo

con la mentira de su sonoridad, 

me hago poeta, 

y mi ruido siempre gritará tinta.


y... nadie me podrá callar,

ni siquiera su sosiego,

ni su paz. 


Porque la poesía no es tregua, 

es guerra declarada

a la quietud, a la cautela. 

miércoles, 8 de diciembre de 2021

MELODÍA ROTA


Un nocturno horadado...


Se acorta la distancia, 

mientras se  entona 

la sumisa tecla del latido. 


Se tararean, pero no se tocan 

las sublimes partituras, 

ya quebradas, por un silencio.

-sangran con la dulzura ingenua de una efímera destilando tiempo-


Pienso en ti, 

pienso en mí, 

pienso...

en lo deshabitado de una música

que arrastra zafiros y cristales, 

pero no es río, 

es soneto herido, 

por la fiebre de un encuentro. 


Un piano naufraga

en la pesadez calmada. 

Pienso, deshogo... 

canciones amarillas 

y pájaros vacilantes. 


Un nocturno horadado... 

martes, 7 de diciembre de 2021

CASA VACÍA

 

Y sigo en esta habitación

que me conoce desde niña

que ha contado todas mis lágrimas

y las colecciona como polvo

debajo de mi desorden llamado, vida.


Recuerda estrictamente

todas las trenzas que desbaraté 

en mi niñez, 

Todos los insultos a las matemáticas

en mi adolescencia, 

Todos los amores platónicos 

en mi juventud, 

-todos esos se quedaron en el poema 

manchado con tinta-

Todas las muertes heridas 

por las que ahora, sigo sobreviviendo. 


Sus paredes me han visto desnuda

cuando no quepo en mi cuerpo

del hastío de un sin abrazo. 

me han visto vestirme 

colocando piel sobre llagas abiertas 

soportando el dolor, el ardor, conmigo. 


Recinto, oráculo 

donde se guardan mis gritos con llanto,

pero nunca con risas. 

-poco he reído, aquí - 

Dimensión conocida 

que se vuelve eco de silencios, 

que insinúa callar, 

pero de tanto hacerlo

se destiñe su sentido de resguardo. 


Si yo cubro mi dolor, 

ella lo cubre con cortinas y edredón. 

si no soporto el resplandor del mi reflejo

ella apaga la luz, prepara la almohada. 


Ella, una guarida

que sé lo mucho que quiere huir de mí, 

pero soy yo, la que no puede

escapar de su espacio 

tan vacío, tan lleno de mí. 


lunes, 6 de diciembre de 2021

HUIDA INSPIRADA


A veces la inspiración no llega, simplemente quiere huir, y es esa huida inspirada, la que hace gritar al poeta, aunque el papel no tenga voz. 


Totalmente en blanco, 

cuando veo morir las heridas

de lo mucho que dicen, 

y el calor no las toma en serio. 


Ayer ardieron las palabras, 

los libros se derrumbaron

y las letras cayeron

sobre mi torcida sonrisa.


Ojeo flores, aún en sus ramas, 

pero lo que sigue cayendo

son unos sueños remendados. 

-y no hacen ningún ruido-


Consuelo la pluma

y el pájaro que la perdió 

en aquella huida estática

de un cielo móvil de tanto azul. 


-Y es que no era cielo, era mar.

¿Y sí era pájaro o era un pez? -


Hoy se me volaron las cenizas

de las hojas de un libro, 

como aguas movedizas

que entreveran mis paisajes.


Ya no sé, si es de día,

si es de noche,

invierno o verano,

quizá primavera anímica.

-O si de lo totalmente blanco, 

todo es negro- 


Se mezclan los arcoiris, 

queriendo hallar un matiz. 

-Es lo que entiendo-. 


Pero a pesar de todo, la tinta seca, 

escondida en el tintero, 

insiste demencialmente 

en un papel totalmente, en blanco. 

martes, 30 de noviembre de 2021

BLANCO Y NEGRO

 

¿De qué color es la esperanza?

 

Tal vez, color de puerta cerrada,

de sillas vacías,

de pasillos ensimismados,

de cuadros que no cuentan nada,

de encierro en la luz de una ventana ciega.

 

¿De qué color es la libertad?

 

Quizás, color a viento cruel que disfruta apagando almas.

Quizás, a planta encarcelada en cualquier oxígeno.

Quizás, a pared desteñida de tanta mente en blanco.

Quizás a mí, sin el poder de romper los barrotes de mis ventanas.



¿De qué color es la soledad?

 

No tiene color, solo reflejos de una mano cansada,

con el peso de la vida

sobre los dedos que palpan una reciprocidad vacía.

Su tono da visos de mano empuñada

-hasta sangrar-

 de tanto esfuerzo por atrapar la nada.

martes, 23 de noviembre de 2021

GRITO DE EXISTENCIA


Ese vientre se quedó vacío

ya no hay nada que llenar. 

No sobrevivirá para contar sus estrías, 

Ni palpitará en una nueva vida. 


¿Alguien entrará en él?

¿Alguien lo robustecerá con delirio?


Alumbro blancos en llanto, 

exilio labios abiertos sin orgasmos efectivos.

 

La llave de los sueños no funciona, 

quistes como piedras no sienten, 

-no se preñan-


Mis ovarios sangran hijos sin padres, 

el tiempo apremia, infértil 

como si Peter Pan creciera. 


Madre selva, seca, 

con la ternura enredada. 

Sí abraza, pero no concibe inocencias juguetonas.

 

Esta vez, siempre,

los sueños no son pechos suculentos, 

no paren ese dolor satisfecho 

de unos brazos cargando el peso de la vida.


¿Alguien entrará en él?

¿Alguien lo robustecerá con delirio?


Aunque sólo lleve aire de anhelos 

(y es justo lo que más pesa) 

y quizás también, grasa, piel y hueso, 

como sombra preñada esperando dar luz, 

esperaré y esperaré, 

a otro vientre cálido y húmedo 

que penetre en mis entrañas abismales, 

para que el silencio 

se vuelva grito de existencia,

y se abran nuevos ojos, testigos, 

de que mi vida no pasó inadvertida. 


domingo, 21 de noviembre de 2021

UN PEZ NUNCA PUEDE VOLAR


Tengo un pez en la cicatriz

con escamas iridiscentes, 

aletas queriendo ser alas

tan frías que enmudecen.


Lo alimenta una lágrima seca 

siempre se asfixia de sal

y por su boca no muere, 

por su boca silencia la mía. 


Nadar o volar, 

él prefiere creer

para resignarse a vivir en la cicatriz 

con lágrima seca. 


A veces me  encuentra

uno de sus cadáveres 

en mi aliento de mar

de tanto respirar asfalto. 


No me asombra

verlo quererse inmolar en mi ombligo, 

buscando las crisálidas de mariposas

que nunca mutaron. 


Y si las encuentra

es para verlas atrapadas

entre los tejidos cicatrizados, 

aún con sangre fresca de úlcera. 


Y por fin entiende 

que nunca podrá salir de mí, 

que necesita la lágrima seca

y una cicatriz donde valga la pena, 

-sobrevivir-


jueves, 18 de noviembre de 2021

INFECCIÓN



Resfriado de letras, 

voz ronca del verso,

rasquiña en cuerdas vocales del silencio.

Tose el otoño, enferma de rojo al sereno. 


Frío en la temperatura del volcán, 

a la falta de unos brazos, como pañuelo

que recojan el sin aliento, 

de aquel sudor de una fiebre sin piel.


Besos malagueños, pastillas de mentol 

miel que suaviza el carraspeo 

de un líbido sin domar, 

virulento de tanto desear. 


Bufanda, como soga suicida

para un cuello que estornuda 

contagios de días enfermos de ansiedad

en su propio pecho de alcanfor. 


Inyección de oxígeno de lascivia, 

té caliente de la mano del poeta, 

que tiene ampollas, más bien experiencia, 

en acariciar gatos en dolor...


¿Y es que él, 

el mencionado

poeta y malagueño 

el único medicamento 

que cure la infección?







jueves, 11 de noviembre de 2021


Ha llegado una lluvia de gato
con uñas de terciopelo, 
desgarrando mañanas sin sexo, 
pero también descuartizando 
pensamientos de aquellos días sin ti. 
 
Sin tus jodidas fumarolas. 
 
Porque esta vida de tu ausencia, 
ha sido un circo con payasos huérfanos, 
un teatro sin su Baltasara, 
una comedia donde personifico 
mil mujeres sin vientre, que se ríen de mí. 
 
Pero nunca he sido la que realmente soy. 
 
Esta actuación de mentiras piadosas, (porque faltas)
se toma el rol de una vida sin tus molestos gestos (que aún no conozco) 
y sin tu gato de uñas de terciopelo. 
 
 
 Y ahora la actriz de mi vida/muerte se consume en: 
 
Pecado, sin ti; 
arrepentimiento en ti; 
penitencia, sin ti: 
y santidad, espero, contigo. 
 
1-He caído en tantas travestis formas de amor, 
errando los gemidos en lujurias equivocadas, 
volviéndome el caballero que cabalga 
encima de cadáveres sin leche 
convirtiendo mis humedades en coraza inescrutable. 
 
2- ¡Y claro!, después del libertinaje sin ti, 
acecha el arrepentimiento. 
La consciencia me remuerde el vacío, 
como si algo faltara, 
un poeta obsesionado con mis pechos, 
un “tú”, demente con un “conmigo”. 
 
3- Para este castigo merecido, 
desearte como loca impotente, en tu lejanía, 
es la penitencia sádica. 
Porque eres mi ermita, mi cueva, 
donde huyo del pecado de no haberte cometido, 
y con el sacrificio crudo de un sexo intangible y satisfecho solo contigo. 
 
4- Solo me queda suplicarte que seas, 
mi ángel caído, 
mi salvación, 
libertador de mi perdición, 
cambio de vida, o quizás, de muerte. 
Y es que me entrego y encomiendo a ti, 
como pájaro herido 
para alcanzar la santidad en tus labios, 
la rendición en tus guerras sin treguas. 
 
Una Baltasara de ausencia. 
 

sábado, 6 de noviembre de 2021


"Para aquellos que nunca publicaremos un libro, para aquellos que nunca nos leen y nadie desea hundirse en nuestras arenas movedizas, pero a pesar de eso, seguiremos escribiendo."



La pluma en luto, 

libera pájaros de sus alas, 

aprisiona la sangre liberada, 

en una herida. 

Esa jaula, esa gota de silencio, 

venera al que se rompe en papel 

y anula lágrimas 

para volverse a levantar en caída, 

mientras su voz salta en el próximo verso, 

al abismo, ese vacío con fondo calmado, 

estrellándose a veces con intención, 

entre las musas muertas, 

de una mirada ciega. 

viernes, 5 de noviembre de 2021

A TI, AL DE LOS GATOS (ARREGLO)


"Ser mejor equivale a haber 

cambiado varias veces" 

John Henry Newman


Prefiero un gato a un perro,

pero no tengo un gato,

por el médico, por las enfermedades.


Diviso vidrios empañados en esta vida lluviosa,

donde se dibujan las ganas,

y es que, aún me cuesta creer

el amor, el deseo

mis rotos, mi juventud recreando su madurez.


Siempre soñé tener un gato,

aunque, no sé si el tiempo me permita serme, 

siempre dentro de él.


Él duerme con su gato,

y yo no tengo un gato.


Su cama vacía, me antoja,

la mía se deshace en olor a sexo sin gato.

Él despierta lo que yo sueño, 

yo duermo y no despierto.


Respiro hiel.


¿Ya te dije qué tengo miedo?

Miedo a no tener nunca un gato,

a no poder dejarlo de percibirlo en mis párpados,

a que mi tormenta y mi gato, nunca le tengan.


Quisiera salir de mí, romperlo en su norma de vida,

despertarlo de su sueño, vivirlo realmente,

acariciar su gato y que sea mi gato, también.


Pero él está en Madrid,

y yo estoy, sin, (él), gato. 

AZUL MAR (ARREGLO)


“Cuando buscamos ser mejores de lo que somos, todo a nuestro alrededor se vuelve mejor también.”

Paulo Coelho


Te conocí en un remolino de letras,

cuando el azul del mar era solo marea,

sin islas que golpear,

sin cielo que lamer.


Te reconocí como ola rompiendo soledades,

sin retorno, como entrada a un nuevo París,

y como una huida de una ciudad sin ruinas, 

tan limpia, de tanto abandono.


Te interpreté en pleno vendaval,

de verbos, versos y duelo,

como si perdonaras al tiempo

por haberte dejado el mar y arrebatarte la ausencia.


Acepté tu entrada triunfal con tus espumeantes azulejos,

compartiendo vida como recién nacido

bautizado en la profundidad de un abrazo.


Acercaste la lejanía de un hogar, con guitarras,

y éstas suplican al océano, que tararee tu boca.


Te volviste faro hasta en el día.

Mis tormentas migran a tu ombligo,

siempre queriendo congeniar con las mariposas de tu vientre

y así, desterrar la piel resbaladiza de mis dedos.


Te identifico, te reconozco

en aquellos oleajes con viento a tu favor,

en el verso, en todo eso,

en el escritor afanado por repercutir en mis acantilados.


Me conozco en ese naranja,

que una vez trató de rimar con tu índigo,

y es que me recuerdas que sigue habiendo un mar,

a pesar de yo querer ser, tú atardecer azul.




jueves, 4 de noviembre de 2021

LUZ Y SOMBRA

 

Él dice ser, cuarto oscuro, polvo malo, 

pero su reflejo por mis ventanas

lo hace luz de mirada dulce, polvo vigoroso. 


No sabe que me hace visible en mi humo. 


Porque él es luz, sí, luz, 

y yo, su sombra, 

lo acompaño en lo que no mira, 

en lo que su gato oculta entre los bigotes. 


Tiene tanta claridad, 

que cuando pone el dedo en su boca, 

la luna tiembla, 

se queda sin noche donde extrañar. 

la noche miente, 

no tiene oscuridad donde asesinar, 

las estrellas se funden, 

se las ha follado todas, fumando su cigarro. 


Lo bordeo en el sombreado de su tristeza, 

él me intenta olvidar 

entre tazas de café, ingenieros, 

papeles, teatros, versos, canciones, éxitos. 


pero... 

¿quién puede desprenderse de su sombra? 


Como gato sigiloso lo acecho

en la penumbra de un suspiro. 


Él es destello y yo su sombra, 

siempre brillando, 

entre un Madrid y un París, 

entre un Serrano y un Sabina, 

entre mis sombras ya bohemias.


No pares de resplandecer, 

que el sol sigue torturando, 

pero tú sigues en mi piel, 

alumbrando orgasmos de luz,

amores y sentires de fulgor. 


lunes, 1 de noviembre de 2021

UN POCO, INSUFICIENTE?


No sé si un <te quiero> escrito,

                     sea poco, insuficiente para dar. 


La lluvia lo dice, sin decirlo, 

moja las palabras, 

                lava las mentiras de sal. 


La soledad, esa puta,

alardea con crueldad,

porque sabe pronunciarlo

en todos los idiomas,

pero lo oculta, con la intención 

                           de que la dejen en paz. 

                                                               

Los gatos lo ronronean,

pero ellos sí que se van.

No venden su libertad, ni se compran 

                            con caricias faltas de verdad. 


El mar con su tranquilidad, 

(el cual no lo perturba ni sus perlas

robadas por sirenas), 

no cree necesario recordarlo. 

Si lo dijo una vez 

cuando se rompió en olas, 

¿Para qué volverlo a repetir? 

O quizás, no quiere volverse a romper 

                                     por ninguna isla, más. 


La luna, con su hiel,

es el lobo quien le aúlla, 

pero ella nunca le contesta. 

A ella le costó cicatrizar, 

y no desea que sus cráteres, 

                                   sangren una vez más. 


Los poetas lo follan en el papel, 

pero al mismo tiempo, 

lo borran con lágrimas, 

porque su musa nunca está, 

y ya sabemos que la soledad no suelta, 

                                 es la puta, reina del lugar. 


No soy lluvia, 

no soy gata, 

mucho menos mar, 

un poco soledad, 

algunas veces luna, 

                y tal vez, una poetizas más. 


Pero hoy, en la melancolía

de saberte cerca en la lejanía, 

quiero reiterar, 

en poema, gemido, grito, silencio, 

susurro, llanto y suspiro, 

lo mucho que te quiero

aunque sea un poco e insuficiente 

                                         para dar y amar. 


lunes, 25 de octubre de 2021

ESENCIALMENTE NECESARIO. (TÚ)


Enhebra tu savia en mi sangre,
sin pretender curar llanto, alguno.

Solo une los retazos de mis fracturas, 
sin anhelar reparación, 
ni siquiera, del humo de mis suspiros.

Equilibra mi pasado con mi presente, 
sin tocar las cuerdas flojas de mi locura.

Impregna este nocturno,
con tus manos que saben tocar
inviernos de memoria. 

No te olvides, también, erizar, 
los vellos de mi pecado. 

Esteriliza mi veneno, 
con la punta afilada de tus mareas
y rómpete en celos contra mis islas. 

Cavila mis indecisiones
en la lógica de tu azul. 

Posiciona mis ganas, 
en lo más alto de tus delirios, 
pero de ninguna manera, cambies, 
tu trascendental, esencia. 



miércoles, 20 de octubre de 2021

ADENTROS INVERTIDOS

 

Voy a despertarme profundamente, 

finalizar desde cero, 

escuchar lo sordo de un aliento, 

fingir la mentira de lo verdadero. 


Volar usando la caída como alas, 

y el asfalto como paracaídas. 

Deshacerte el amor

vistiéndote con la obsenidad de mis bragas. 


Destruir castillos de nieve, 

matar el tiempo con mi espera, 

y afanarlo con su propio reloj

que marca la impaciencia.


Recordarte en un olvido, 

amarte en un desamor,

follarte en un celibato de ayuno. 

Aunque, algunas veces, casi nunca... 

enamorarme de tu odio, 

mientras me desenamoro de amor. 


martes, 19 de octubre de 2021

NOCHE OSCURA DE LOS SENTIDOS


Sombras en ruinas engendran demonios, 

se hacen llamar estrellas sin brillo, 

se les siente alas rasgadas 

y una rabia del no deseo, desnudo. 


Penumbras alumbran hambres, 

distorsiones que ciegan la piel. 

Hay residuos miopes de luz. 

Noche oscura de los sentidos, 

un ojo que no oye, 

una tez que no ve,

una boca que no toca, solo gime sin voz.


Concebir el rasguño de la oscuridad, 

recibir el dolor negro en el sexo abierto. 

Un vientre gélido y una mano temblorosa, 

un murmullo de orgasmo muerto, 

una vida que empieza con la muerte, 

una muerte que no termina con la ausencia. 


Falta un sentido

y sobra mucha piel. 

Falta una razón 

y no queda ninguna excusa... 

para volver a caer en la ofuscación 

del caos tinieblo de una noche, sin él. 

 

 

domingo, 17 de octubre de 2021

RECIPROCIDAD


La reciprocidad, esa desgraciada, siempre me ha dolido muchas despedidas, porque en la tormenta que soy, siempre me empeño como poema agradecido e inútil, en corresponderle al lado oscuro de una mano que nunca brinda nada, o que tal vez, lo que regala solo es indiferencia, silencio y desilusión. 


La desgraciada mencionada, es cómplice, aunque la palabra más adecuada es, secuaz,  de la puta amabilidad, que en mi precaria existencia no me ha sirvido sino para desgastar mi sonrisa y desanimar esfuerzos en satisfacer al odioso mundo que me rodea, pero que solo me responde con una insulsa y ruidosa soledad. 


Todo comienza con una buena pero muy ingenua y tonta intención de desbordarme completa, hasta el punto de entregar hasta los ríos y mares que no tengo, sin cavilar atentamente, si el que está en la otra orilla va a recibir con los brazos abiertos mi inundación o si es su deseo, el de hundirse en mi caudal . 


Y así como todo comienza, se termina, en un fútil instante, en donde la única que naufraga soy yo, en otra visceral manera de decirlo, me ahogo en mi propia inundación al esperar siempre del otro, como idiota vacía, una maldita reciprocidad que nunca llega, porque está enterrada en lo más profundo del corazón podrido del egoísmo.


 Y es que ahora, soy y seré aquella que no le interesa en lo más mínimo dar más de sí, tal vez, porque soy agujero sin nada, sin fondo o, porque ahora clausuro con el candado de la antipatía toda generosidad que nunca en la vida me ha sido devuelta como lo anhelaba, sí, en tiempo pasado, porque ya mi presente perfecto es: "no dar, sin esperar", más bien, darme todo para esperar llegar entera, sin rotos, ni sufrimientos por alguien que nunca abrirá su desprendimiento, por mí" . 



viernes, 15 de octubre de 2021

MUJER DE HUMO


Estoy en la polución de tus desaires, 

en el cigarro matutino,

después del orgasmo,

o tal vez, después del suplicio. 


Hombre de diáfanas certezas, 

sin darte cuenta, 

me has fumado veintitantas veces, 

mientras el café que tanteas 

se hace tu verdugo compañero. 


Arrojas mis cenizas al viento, 

callas mis incendios

para que el frío no remuerda

en la ausencia consciente. 


Me hago nube de polvo. 

Con la forma de tu hastío, 

quieres crearme a partir de tu desdén

y por eso ignoras con apatía 

las mujeres que te arrebantan

con sus vanidades, mi olvido. 


Me formo de la niebla en tus rincones, 

soy espejismo en la lluvia, 

donde se delira solo una mirada triste, 

y sin embargo, aparezco y desaparezco. 

tal cual es el humo. 


Aquel humo etéreo, tenue 

con la figura que tu melancolía le impregna

engañada, sin duda, 

por la perniciosa soledad

y por mi frágil valentía. 


lunes, 11 de octubre de 2021

EL SUICIDIO DE UNA MARIPOSA


Me siento como si fuera otra, 

como aquella, 

la que sale huyendo

por la sutil lágrima

despojando alas, 

destiñendo colores, 

marchitando flores. 

Soy aquella, 

sin embargo, 

la única que queda, 

la que sigue rompiendo en llanto, 

la efímera, 

la que siempre metamorfosea,

la eterna, 

la que siempre muere. 

viernes, 8 de octubre de 2021

¿LIBERTAD? MÁS BIEN, SOLEDAD.

 


Nunca he salido de mi piel,

sigo encarcelada en sus cicatrices,

en los barrotes de mi sangre,

y si me abandono, 

es para ponerme candado.


De vez en cuando

recorro mis grietas,

sobre todo cuando escribo,

y encuentro soledad, 

pero no libertad.


Quisiera librarme 

de estas paredes cansadas,

de mis pasillos con fantasmas,

de las goteras de mis miedos.

Huir de mí, tal vez, por una herida ajena.


Anhelo abrir mis ventanas

que miran, pero no observan,

simplemente ignoran

en su indiferencia.

Con lágrimas que recuerdan la ceguera.


Desearía romperme en escape

de toda esa zona de confort;

esta cobardía, este cuerpo.

Salirme de mis parámetros,

por la puerta de otros abrazos.


En ocasiones, escapo,

en suspiros, lágrimas;

versos, sudor;

respiros, rabias;

silencios, lujurias.


Pero tal vez, nunca me libre de mí.

Solo me espera la soledad

que empuja cada vez más hacia mi egoísmo,

y donde me recibe

mi propio rasguño.


Seguiré rompiéndome

en mil pedazos,

como solo lo sé hacer:

En soledad

   y sin libertad.  






jueves, 7 de octubre de 2021

MIEDOS, VERDAD Y SILENCIO

 

"Nunca rompas el silencio, si no es para mejorarlo"
                                                                     
LEDWIG VAN BEETHOVEN



¿Y si vuelve mi tormenta

a escupir en tu calma?

Miedo a todas las mujeres

que soy, sin saberlo.


Soy mil facetas,

en todas ellas

Te escondes, me descubres,

pero... ¿y sí solo anhelas algunas de ellas?


¿Y si mi parentesco y mi país,

no te hacen hogar?

Temor a que sientas abandono

en fríos ajenos.


Si tú, tienes demonios,

yo tengo monstruos

¿Cuántos?

ya he perdido la cuenta.


Cobardía; 

esclavitud; 

inseguridad.

Me hacen la tormenta que soy,

aquella que arrasa sin dolor, con los poetas.


Están escabullidas

en el espejo, en mi realidad.

Quiero escapar,

pero no siempre querer, es poder.


¿Y si soy tu propia enemiga?

Huyo en vez de enfrentar (cobardía).

No conozco, ni confío en mi carácter (inseguridad).

Me rodean los brazos del eterno deber de sangre (esclavitud).


El pavor de no corresponder 

a tu poema, a tus ánimos

me hace silenciar la lucha.

¿Y si solo soy un arrebato?


Los miedos me menguan,

dejan incompleta mi luna.

Le temo a mi sentir, a mi pensar.

Le tengo pánico a mi ser.


Mi mayor miedo, 

soy yo misma.

¿No es mejor entonces, alejarse,

escamparse de la (mi) tormenta?

martes, 5 de octubre de 2021

ENIGMA


En la ecuación de mi vida

que parece no tener solución,

eres la incógnita salvadora, 

la que debo despejar

a pesar de los nubarrones,

y de los más de 72 demonios

que se arrancaron las alas

para amarte a lo mundano

y devorarte en lujuria.


Busco que seas resultado esperado

donde valga la pena

vivirte doliendo

en todas tus vidas,

como afrodita inmortal

bebiendo tus humedades. 

Y en todas tus muertes

como ángel guardian

de tu alma, de tu soledad. 


Eres el cálculo perfecto 

en mis excesos

donde a veces gano

y otras veces me pierdo,

en la escasez de mí.

Pero eres suficiente

en vida, 

en odio, 

en pudor. 


Necesito resolverte

como fórmula mágica 

que conjure al dolor, 

porque él tiene memoria, 

me hace rozar el delirio, 

distorsiona certezas, 

se hace amigo del miedo, 

desconfía hasta de la muerte

que es lo único seguro en la espera. 


Y ahora, en la seguridad de mi muerte

¡Qué hermoso enigma eres! 


lunes, 4 de octubre de 2021

ENCONTRÉ UN PERDÓN EN EL MAR


Encontré el perdón en el mar. 

Perdí un rencor,

gané una ausencia

y me guardé su poesía muerta.


Él como mapa, mostraba pistas: 

guitarra española, 

Madrid en otoño, 

mar vulnerable, pero poeta. 


Naufragué para encontrarle, 

sin importar

la sal en las heridas, 

ni la espuma en las alas. 


¡Pero, lo encontré! 


En lo profundo de su calma, 

en las orillas de su olvido. 

No se puede ir con el mar, 

pero se queda en un perdón. 


Y es que ese perdido tesoro

tiene un precio muy alto:

su adiós como perla barata, 

su lejanía como moneda falsa. 


Ahora sigue quedando el mar

al que le doné mis lágrimas 

al que continuo, mirando sin secretos, 

el que me ignora con su calmado silencio. 


¡Océano, Ya no tiene qué darme! 

ya no tengo qué darte. 

Posees tu sociego 

y yo, mis tormentas. 


Pero sigo terca, frente a ti

como estatua de sal. 

Esperando que ese perdón 

se vuelva algún día, posibilidad. 


Te perdí en un perdón, 

que encontré, al fin, 

en el mar.



sábado, 2 de octubre de 2021

NO SÉ


Quiero escribirle, 

despertar su insomnio

y sin querer, abrir la herida.


Él no me escribe

su enfado le ha puesto

candado al mar.


Lo echo de menos

pero el miedo me retiene

como ola frente acantilado. 


Parece de piedra

y no tiene ruido pesado, 

más bien, silencio que aturde. 


No debo, pero quiero. 

Deseo saberlo, 

sin herir, sin ser otra. 


¿Cómo lo hace? 

Si él puede, yo puedo. 

Sigo practicando el olvido.


Y solo me sale... 

El deseo de escribirle

¿Qué?

 

No sé... tal vez que perdone 

no saber qué escribirle. 


jueves, 30 de septiembre de 2021

EL ACUSADOR


No puedo reclamar su odio. 

Ese ya lo viste en su escudo, 

y con su espada de juicios 

me hace villana.


Me declara la guerra

con su bandera blanca, 

mientra la tregua se hace lágrima

lacerando mi coraza.


Reclama la victoria

como suya, 

cuando la única suya, 

ha sido mi vida

que entregué toda, en la batalla.


No puedo reclamar su odio

porque ya me odia, 

porque ya pronunció su condena.

Se va y se desahoga con mi error, 

me deja encarcelada en el olvido. 

Me castiga con su martillo de juez,

con su dedo perfecto, hundido en la llaga.        

                                                 

JUVENTUD EN ALBORADA


Siempre queriendo

apresurar el tiempo

retenerlo en la ansiedad.


Él no se detiene, 

pero tampoco espera. 


Le gusta discutir con la juventud

y se desahoga con nuestra vejez, 

pero sólo lo disfruta la niñez. 


El mar es viejo, 

la alborada efímera, 

los dos cicatrizan. 

Uno aguarda, 

la otra prefiere volar. 

Ninguno a la final se encariña. 


Y el tiempo... 

Él no olvida, solo ignora. 

Avanzando en su lentitud, 

deteniéndose en su fugacidad. 



martes, 28 de septiembre de 2021

BUSCO UN PERDÓN EN EL MAR


Insisto terca en ser yo misma,

con ruido de tormenta

sin valorar tus necesidades.

Retengo con mi huida

esos pasos indefinidos

como muro en la avenida. 

Mi niña interior y caprichosa

escarba tu confundido perdón. 

Pero no olvides... 

El mar también es caprichoso

y en su profundo fondo, 

ya no tiene poesía para mí. 


Te recordaré como océano calmado. 

Ojalá en algún naufragio 

me perdones la borrasca. 

Te seguiré leyendo 

en lado oscuro de tu silencio

en esta soledad merecida.

Soy lluvia inconveniente. 

En tu sed, soy veneno, 

en tu hambre soy miedo,

en tu tiempo soy destiempo. 


lunes, 27 de septiembre de 2021

VIEJOS POEMAS


Descoses viejos poemas

como si las nostalgias tuvieran edad. 

Los abres como una cajita de música 

que muestran las polillas danzar. 

Anhelando que ellas hubiesen roído 

mi incomprendida tempestad.


Lo que sientes hoy

lo disfrazas con lo que sentiste ayer. 

Ayeres donde no existo, 

presentes donde suelo doler, 

futuro donde no seré, 

porque no me rejuveneces en tu ser. 


Son tus letras mi vicio con perpetua sed,

pero tus versos claman a la temida dueña.  

No se cansan de rimar su ausencia

desempolvando recuerdos de luna llena. 

Nunca alcancé a renovarte las heridas, 

solo fui, la sombra de una sangre vieja.

















domingo, 26 de septiembre de 2021

"EMBUSTERA"


No olvido ese vocablo violento. 

Retumba como ardor

en cada recodo de mi herida sangrante, 

estruja la piel donde hubo cicatriz

intentando cerrarla a la fuerza... 

                                      y ya no se puede. 


El eco de esa lectura

se vuelve rabia en cada recuerdo. 

Me lo gritaste en los ojos, 

y es como si lo hubiera escuchado

en el tímpano del dolor aturdido. 


Apuntaste hasta dar en el blanco

que ahora es desilusión

roja de sangre,

negra de putrefacción. 

Un perdón incoloro ya no concedido... 

                      ni que se quiere ofrecer. 


¿Dónde queda la satisfacción propia?

¿Será qué es la verdad?

¿Por eso duele tanto?

mar de preguntas con oleaje afiliado

Sólo sé que la única embustera fue... 

                                    esa palabra, 

                                    en tu supuesto querer. 


sábado, 25 de septiembre de 2021

A CIEGAS



Obligas a no ver la piedra

con la que se tropieza

por estar desviviendo poesía.


Con las cicatrices bendadas

clamas un riesgo

sin calcular el salto al vacío.


Sin abrir el tercer ojo, 

sin despertar el sexto sentido

exiges sacrificio sin tregua.


Pretendes construir confianza

despedazando evidencias

lacerando pruebas del invisible amor. 


Te hacías real

escondiendo realidad. 

Y fuerzas a bajar la mirada, ante lo que se es. 


Sin seguro de vida, 

pides morir sin ver al asesino, 

continuar a ciegas en la tormenta. 


Pero desgarro las costras de mis ojos

para darme cuenta de lo que eres... 

Una voz vacía en letras ficticias. 


martes, 14 de septiembre de 2021

MONOTONÍA


Me canso de llorar por lo mismo, de ver las mismas lágrimas en los mismos vacíos de mar. 
Repetir la canción abierta sangrante, reiterar
la herida cicatrizada en la nada.
Detesto andar sobre los pasos ya tropezados, 
sobre los caminos ya erosionados por el afán
de llegar a ninguna parte.
Ya no quiero ser costumbre, ni tradición, 
ni rito que se repite. 
Es constante la homogeneidad del dolor en  la misma grieta, en la misma perforación que atraviesa esta ansiedad. 
Quiero ser diferente en mí misma, sin 
cuadricular, ni encasillar sabores, olores,
sentires. 
Irregularizarme en mi uniformidad de  formas, de reflejos, de topografía. 
Tener diferentes caras que reflejen el único adentro real y puro sin iterar el monólogo que soy y así pronunciarme en diversas lenguas que murmuren el secreto de lo que quiero ser. 




lunes, 13 de septiembre de 2021

La rosa; la sangre


Se fue volando la rosa

con mi sangre en su espina, 

con mi sonrojo en su rojo. 

Se fue la rosa, se fue la sangre. 


Acaricié hoy, el viento

y no lleva palabras, 

esas, se quedaron

en los pétalos caídos.


Añoranzas prostitutas

bañan la hoja seca, 

donde los versos

vomitan la puta verdad. 


El rojo vuelve, regresó 

se nota en la herida, 

pero la sangre se fue. 

Se fue volando la rosa. 

viernes, 3 de septiembre de 2021

VIERNES DE OLVIDO


Hoy viernes, el mundo olvida mi dolor.
Me hago invisible
para quienes salen a bailar,
salen a amar.

La rutina se esconde 
en bares bohemios,
en orgías de guitarras.
La monotonía me olvida.

Pero sigo en mi jaula
escucho canciones subliminales
que hacen el llamado a lo imposible
a la sed anhelada de un trago barato.

Los viernes te perdía entre bacanales,
bacanales de engaño y mentira,
mientras una cara bonita
te desnudaba de mi amor.

Me olvidas los viernes.
amanezco con sábanas manchadas
de sábado, de sexo vacío.
Y es que se perdió la batalla,
porque no te hice el amor...
ayer, viernes de olvido.


Hielo y fuego

 

No fuiste nido, solo ave de paso

dejando invierno entre la ausencia.

No muero de frío, ni muero de ti

solo muero de distancia y de mí.


No dejaste otoño, no cayeron esta vez las hojas

pero me quedaron golpes contra el espejo.

Porque solo sigo estando yo,

muriendo solo de lluvia en las pupilas.


Aprendí de ti, lo que no sabía de mí.

Me desnudé de mí y solo era una coraza más.

No fuiste nido, solo ave de paso

que me arropaba con su fugacidad letal.


Y no eres estrella, 

solo luz más rápida que el sonido 

de mis latidos, que al palpitar en invierno 

tú ya florecías en primavera.


No te fuiste, te aislé como nieve

y ahora vuelas sin hacer nido

y ahora te pierdes sin importar el frío

porque siempre fuiste hielo y yo fuego.

jueves, 2 de septiembre de 2021

Feliz cumpleaños

 


¡Por supuesto!, tenía que llover hoy,
cuando tu tiempo te hace vida.


Debían caer las gotas 
para hacerte perpetuar en mis horas.
Se obliga el agua a recorrer
estos años vacíos para que te cumplas.
Me niego a escampar estos momentos
cuando sé que eres más maduro en desilusiones,
pero más nuevo en contradicciones.

Porque ahora estás creciendo en otras manos,
pero sigues siendo el niño en mis labios,
que me besaron sin saber a quién amaron.
Y sí, la lluvia sigue su curso
como tus soles en mis noches.
Y ahora eres de risas añejas,
con delicias de experiencias nuevas
pero más lejanas de mis vivencias.


¡Y claro, debía llover hoy!
cuando tu tiempo dice tanto, pero la lluvia lo oculta todo.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

LO QUE CALLA EL OTOÑO

 
Soy mi propio otoño,
sacudo mis lluvias
para que las hojas en blanco
sepan que siempre hay algo que decir.


Aunque mi bosque se esté deshojando
y aunque el púrpura, el marrón y el ocre de mi cielo
contrasten con el frío del silencio,
siempre hay algo que decir.


Chamizos desnudos 
alargan abrazos hacia mis pájaros, los cuales migraron
buscando días de luna más claros
anidando, para reparar lo que hay por decir. 


Esta poca luz de mis llantos invernales riegan la tierra
con el rojo que enceguece mi primavera,
con el amarillo que ahoga mi verano
y con el naranja que dice a gritos lo que tanto callo.

martes, 31 de agosto de 2021

 

Quisiera escribir un verso de mil matices,
pero se cansa la pluma
de sostener pájaros grises.

A veces le lloro al papel
rogándole volverte a ver
y responde el poema, deshojando piel.

Encontrarte entre las formas de mis rimas,
parece todo un sueño,
pero nadie dijo que en la poesía aún existirías.

Te me brotas de las manos,
pero te escondes en el papel.
mientras yo sigo buscando en la tinta del ayer.

Me he quedado sin mi amiga fiel;
mi inspiración, 
y por tanto, sin él.

LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...