lunes, 27 de diciembre de 2021


Madre de un deseo salvador

por el polvo de estrellas 

de tu pecho. 

No soy más, 

una huérfana de ilusiones. 


Sin embargo, 

concibo oleajes ruidosos, 

-poéticos-

que engendran silencios atormentados

y se desahogan, al desangrar, 

alados sueños.


El dolor de parir heridas

me hace progenitora

de un ardor acostumbrado

a un intrépido salto a la vida. 


En la caída, reacciono

como cuando la muerte se asusta 

con el golpe súbito de la vida

y de repente, soy fecunda

en posibilidades. 


Respiro abrazos protectores

que asilan mi oxidado 

instinto de conservación.

 

Me renazco por mis aberturas

primogénita de pájaros 

que no aprenden a planear. 


Ahora soy, 

madre de mis batallas, 

hija de mis victorias, 

mujer de mi renacer diario

entre tu polen de lluvia felina. 


domingo, 19 de diciembre de 2021

UNA CIUDAD LLAMADA DISTANCIA


Esta ciudad, donde sobrevivo

me arde en las pupilas, 

quema triunfos

con cenizas de fracasos,

se destruye así misma

entre escombros de nostalgia.


Quisiera una Magerit

y sus brazos velludos y de arte

que aviven esas, estas fogatas

incendiadas de tanto extinguirlas. 


Desearía su París canoso

que relata un paseo pausado

por bulevares desangrados en amores, 

vividos, perdidos, irreemplazables.


No me importaría 

ser (su) amor de Parque, 

con más que otoños caídos, 

con bancas que se vacían en historias

sobre hojas pardas y amarillas. 


Pero a cuenta de todo esto, 

lo único que quiero es una ciudad para dos, 

sin límites en nuestro abrazo, 

donde el himno, la bandera y el escudo

sea siempre, la presencia, esencia y existencia 

dentro y fuera de "un nosotros". 





sábado, 18 de diciembre de 2021

COMÚN ACUERDO


Hice un común acuerdo

con el silencio.

Si él me grita,

yo respondo con poesía.


Si sus susurros

laceran decencia, 

yo apreto la pluma 

con lascivia y delirio.


Si me escupe insultos pardos, 

mi papel se armará de nuevo

con los versos más claros, 

y un poco azules de tanto suspirar. 


Si juzga mi desahogo

con la mentira de su sonoridad, 

me hago poeta, 

y mi ruido siempre gritará tinta.


y... nadie me podrá callar,

ni siquiera su sosiego,

ni su paz. 


Porque la poesía no es tregua, 

es guerra declarada

a la quietud, a la cautela. 

miércoles, 8 de diciembre de 2021

MELODÍA ROTA


Un nocturno horadado...


Se acorta la distancia, 

mientras se  entona 

la sumisa tecla del latido. 


Se tararean, pero no se tocan 

las sublimes partituras, 

ya quebradas, por un silencio.

-sangran con la dulzura ingenua de una efímera destilando tiempo-


Pienso en ti, 

pienso en mí, 

pienso...

en lo deshabitado de una música

que arrastra zafiros y cristales, 

pero no es río, 

es soneto herido, 

por la fiebre de un encuentro. 


Un piano naufraga

en la pesadez calmada. 

Pienso, deshogo... 

canciones amarillas 

y pájaros vacilantes. 


Un nocturno horadado... 

martes, 7 de diciembre de 2021

CASA VACÍA

 

Y sigo en esta habitación

que me conoce desde niña

que ha contado todas mis lágrimas

y las colecciona como polvo

debajo de mi desorden llamado, vida.


Recuerda estrictamente

todas las trenzas que desbaraté 

en mi niñez, 

Todos los insultos a las matemáticas

en mi adolescencia, 

Todos los amores platónicos 

en mi juventud, 

-todos esos se quedaron en el poema 

manchado con tinta-

Todas las muertes heridas 

por las que ahora, sigo sobreviviendo. 


Sus paredes me han visto desnuda

cuando no quepo en mi cuerpo

del hastío de un sin abrazo. 

me han visto vestirme 

colocando piel sobre llagas abiertas 

soportando el dolor, el ardor, conmigo. 


Recinto, oráculo 

donde se guardan mis gritos con llanto,

pero nunca con risas. 

-poco he reído, aquí - 

Dimensión conocida 

que se vuelve eco de silencios, 

que insinúa callar, 

pero de tanto hacerlo

se destiñe su sentido de resguardo. 


Si yo cubro mi dolor, 

ella lo cubre con cortinas y edredón. 

si no soporto el resplandor del mi reflejo

ella apaga la luz, prepara la almohada. 


Ella, una guarida

que sé lo mucho que quiere huir de mí, 

pero soy yo, la que no puede

escapar de su espacio 

tan vacío, tan lleno de mí. 


lunes, 6 de diciembre de 2021

HUIDA INSPIRADA


A veces la inspiración no llega, simplemente quiere huir, y es esa huida inspirada, la que hace gritar al poeta, aunque el papel no tenga voz. 


Totalmente en blanco, 

cuando veo morir las heridas

de lo mucho que dicen, 

y el calor no las toma en serio. 


Ayer ardieron las palabras, 

los libros se derrumbaron

y las letras cayeron

sobre mi torcida sonrisa.


Ojeo flores, aún en sus ramas, 

pero lo que sigue cayendo

son unos sueños remendados. 

-y no hacen ningún ruido-


Consuelo la pluma

y el pájaro que la perdió 

en aquella huida estática

de un cielo móvil de tanto azul. 


-Y es que no era cielo, era mar.

¿Y sí era pájaro o era un pez? -


Hoy se me volaron las cenizas

de las hojas de un libro, 

como aguas movedizas

que entreveran mis paisajes.


Ya no sé, si es de día,

si es de noche,

invierno o verano,

quizá primavera anímica.

-O si de lo totalmente blanco, 

todo es negro- 


Se mezclan los arcoiris, 

queriendo hallar un matiz. 

-Es lo que entiendo-. 


Pero a pesar de todo, la tinta seca, 

escondida en el tintero, 

insiste demencialmente 

en un papel totalmente, en blanco. 

LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...