jueves, 30 de septiembre de 2021

EL ACUSADOR


No puedo reclamar su odio. 

Ese ya lo viste en su escudo, 

y con su espada de juicios 

me hace villana.


Me declara la guerra

con su bandera blanca, 

mientra la tregua se hace lágrima

lacerando mi coraza.


Reclama la victoria

como suya, 

cuando la única suya, 

ha sido mi vida

que entregué toda, en la batalla.


No puedo reclamar su odio

porque ya me odia, 

porque ya pronunció su condena.

Se va y se desahoga con mi error, 

me deja encarcelada en el olvido. 

Me castiga con su martillo de juez,

con su dedo perfecto, hundido en la llaga.        

                                                 

JUVENTUD EN ALBORADA


Siempre queriendo

apresurar el tiempo

retenerlo en la ansiedad.


Él no se detiene, 

pero tampoco espera. 


Le gusta discutir con la juventud

y se desahoga con nuestra vejez, 

pero sólo lo disfruta la niñez. 


El mar es viejo, 

la alborada efímera, 

los dos cicatrizan. 

Uno aguarda, 

la otra prefiere volar. 

Ninguno a la final se encariña. 


Y el tiempo... 

Él no olvida, solo ignora. 

Avanzando en su lentitud, 

deteniéndose en su fugacidad. 



martes, 28 de septiembre de 2021

BUSCO UN PERDÓN EN EL MAR


Insisto terca en ser yo misma,

con ruido de tormenta

sin valorar tus necesidades.

Retengo con mi huida

esos pasos indefinidos

como muro en la avenida. 

Mi niña interior y caprichosa

escarba tu confundido perdón. 

Pero no olvides... 

El mar también es caprichoso

y en su profundo fondo, 

ya no tiene poesía para mí. 


Te recordaré como océano calmado. 

Ojalá en algún naufragio 

me perdones la borrasca. 

Te seguiré leyendo 

en lado oscuro de tu silencio

en esta soledad merecida.

Soy lluvia inconveniente. 

En tu sed, soy veneno, 

en tu hambre soy miedo,

en tu tiempo soy destiempo. 


lunes, 27 de septiembre de 2021

VIEJOS POEMAS


Descoses viejos poemas

como si las nostalgias tuvieran edad. 

Los abres como una cajita de música 

que muestran las polillas danzar. 

Anhelando que ellas hubiesen roído 

mi incomprendida tempestad.


Lo que sientes hoy

lo disfrazas con lo que sentiste ayer. 

Ayeres donde no existo, 

presentes donde suelo doler, 

futuro donde no seré, 

porque no me rejuveneces en tu ser. 


Son tus letras mi vicio con perpetua sed,

pero tus versos claman a la temida dueña.  

No se cansan de rimar su ausencia

desempolvando recuerdos de luna llena. 

Nunca alcancé a renovarte las heridas, 

solo fui, la sombra de una sangre vieja.

















domingo, 26 de septiembre de 2021

"EMBUSTERA"


No olvido ese vocablo violento. 

Retumba como ardor

en cada recodo de mi herida sangrante, 

estruja la piel donde hubo cicatriz

intentando cerrarla a la fuerza... 

                                      y ya no se puede. 


El eco de esa lectura

se vuelve rabia en cada recuerdo. 

Me lo gritaste en los ojos, 

y es como si lo hubiera escuchado

en el tímpano del dolor aturdido. 


Apuntaste hasta dar en el blanco

que ahora es desilusión

roja de sangre,

negra de putrefacción. 

Un perdón incoloro ya no concedido... 

                      ni que se quiere ofrecer. 


¿Dónde queda la satisfacción propia?

¿Será qué es la verdad?

¿Por eso duele tanto?

mar de preguntas con oleaje afiliado

Sólo sé que la única embustera fue... 

                                    esa palabra, 

                                    en tu supuesto querer. 


sábado, 25 de septiembre de 2021

A CIEGAS



Obligas a no ver la piedra

con la que se tropieza

por estar desviviendo poesía.


Con las cicatrices bendadas

clamas un riesgo

sin calcular el salto al vacío.


Sin abrir el tercer ojo, 

sin despertar el sexto sentido

exiges sacrificio sin tregua.


Pretendes construir confianza

despedazando evidencias

lacerando pruebas del invisible amor. 


Te hacías real

escondiendo realidad. 

Y fuerzas a bajar la mirada, ante lo que se es. 


Sin seguro de vida, 

pides morir sin ver al asesino, 

continuar a ciegas en la tormenta. 


Pero desgarro las costras de mis ojos

para darme cuenta de lo que eres... 

Una voz vacía en letras ficticias. 


martes, 14 de septiembre de 2021

MONOTONÍA


Me canso de llorar por lo mismo, de ver las mismas lágrimas en los mismos vacíos de mar. 
Repetir la canción abierta sangrante, reiterar
la herida cicatrizada en la nada.
Detesto andar sobre los pasos ya tropezados, 
sobre los caminos ya erosionados por el afán
de llegar a ninguna parte.
Ya no quiero ser costumbre, ni tradición, 
ni rito que se repite. 
Es constante la homogeneidad del dolor en  la misma grieta, en la misma perforación que atraviesa esta ansiedad. 
Quiero ser diferente en mí misma, sin 
cuadricular, ni encasillar sabores, olores,
sentires. 
Irregularizarme en mi uniformidad de  formas, de reflejos, de topografía. 
Tener diferentes caras que reflejen el único adentro real y puro sin iterar el monólogo que soy y así pronunciarme en diversas lenguas que murmuren el secreto de lo que quiero ser. 




lunes, 13 de septiembre de 2021

La rosa; la sangre


Se fue volando la rosa

con mi sangre en su espina, 

con mi sonrojo en su rojo. 

Se fue la rosa, se fue la sangre. 


Acaricié hoy, el viento

y no lleva palabras, 

esas, se quedaron

en los pétalos caídos.


Añoranzas prostitutas

bañan la hoja seca, 

donde los versos

vomitan la puta verdad. 


El rojo vuelve, regresó 

se nota en la herida, 

pero la sangre se fue. 

Se fue volando la rosa. 

viernes, 3 de septiembre de 2021

VIERNES DE OLVIDO


Hoy viernes, el mundo olvida mi dolor.
Me hago invisible
para quienes salen a bailar,
salen a amar.

La rutina se esconde 
en bares bohemios,
en orgías de guitarras.
La monotonía me olvida.

Pero sigo en mi jaula
escucho canciones subliminales
que hacen el llamado a lo imposible
a la sed anhelada de un trago barato.

Los viernes te perdía entre bacanales,
bacanales de engaño y mentira,
mientras una cara bonita
te desnudaba de mi amor.

Me olvidas los viernes.
amanezco con sábanas manchadas
de sábado, de sexo vacío.
Y es que se perdió la batalla,
porque no te hice el amor...
ayer, viernes de olvido.


Hielo y fuego

 

No fuiste nido, solo ave de paso

dejando invierno entre la ausencia.

No muero de frío, ni muero de ti

solo muero de distancia y de mí.


No dejaste otoño, no cayeron esta vez las hojas

pero me quedaron golpes contra el espejo.

Porque solo sigo estando yo,

muriendo solo de lluvia en las pupilas.


Aprendí de ti, lo que no sabía de mí.

Me desnudé de mí y solo era una coraza más.

No fuiste nido, solo ave de paso

que me arropaba con su fugacidad letal.


Y no eres estrella, 

solo luz más rápida que el sonido 

de mis latidos, que al palpitar en invierno 

tú ya florecías en primavera.


No te fuiste, te aislé como nieve

y ahora vuelas sin hacer nido

y ahora te pierdes sin importar el frío

porque siempre fuiste hielo y yo fuego.

jueves, 2 de septiembre de 2021

Feliz cumpleaños

 


¡Por supuesto!, tenía que llover hoy,
cuando tu tiempo te hace vida.


Debían caer las gotas 
para hacerte perpetuar en mis horas.
Se obliga el agua a recorrer
estos años vacíos para que te cumplas.
Me niego a escampar estos momentos
cuando sé que eres más maduro en desilusiones,
pero más nuevo en contradicciones.

Porque ahora estás creciendo en otras manos,
pero sigues siendo el niño en mis labios,
que me besaron sin saber a quién amaron.
Y sí, la lluvia sigue su curso
como tus soles en mis noches.
Y ahora eres de risas añejas,
con delicias de experiencias nuevas
pero más lejanas de mis vivencias.


¡Y claro, debía llover hoy!
cuando tu tiempo dice tanto, pero la lluvia lo oculta todo.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

LO QUE CALLA EL OTOÑO

 
Soy mi propio otoño,
sacudo mis lluvias
para que las hojas en blanco
sepan que siempre hay algo que decir.


Aunque mi bosque se esté deshojando
y aunque el púrpura, el marrón y el ocre de mi cielo
contrasten con el frío del silencio,
siempre hay algo que decir.


Chamizos desnudos 
alargan abrazos hacia mis pájaros, los cuales migraron
buscando días de luna más claros
anidando, para reparar lo que hay por decir. 


Esta poca luz de mis llantos invernales riegan la tierra
con el rojo que enceguece mi primavera,
con el amarillo que ahoga mi verano
y con el naranja que dice a gritos lo que tanto callo.

LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...