martes, 30 de noviembre de 2021

BLANCO Y NEGRO

 

¿De qué color es la esperanza?

 

Tal vez, color de puerta cerrada,

de sillas vacías,

de pasillos ensimismados,

de cuadros que no cuentan nada,

de encierro en la luz de una ventana ciega.

 

¿De qué color es la libertad?

 

Quizás, color a viento cruel que disfruta apagando almas.

Quizás, a planta encarcelada en cualquier oxígeno.

Quizás, a pared desteñida de tanta mente en blanco.

Quizás a mí, sin el poder de romper los barrotes de mis ventanas.



¿De qué color es la soledad?

 

No tiene color, solo reflejos de una mano cansada,

con el peso de la vida

sobre los dedos que palpan una reciprocidad vacía.

Su tono da visos de mano empuñada

-hasta sangrar-

 de tanto esfuerzo por atrapar la nada.

martes, 23 de noviembre de 2021

GRITO DE EXISTENCIA


Ese vientre se quedó vacío

ya no hay nada que llenar. 

No sobrevivirá para contar sus estrías, 

Ni palpitará en una nueva vida. 


¿Alguien entrará en él?

¿Alguien lo robustecerá con delirio?


Alumbro blancos en llanto, 

exilio labios abiertos sin orgasmos efectivos.

 

La llave de los sueños no funciona, 

quistes como piedras no sienten, 

-no se preñan-


Mis ovarios sangran hijos sin padres, 

el tiempo apremia, infértil 

como si Peter Pan creciera. 


Madre selva, seca, 

con la ternura enredada. 

Sí abraza, pero no concibe inocencias juguetonas.

 

Esta vez, siempre,

los sueños no son pechos suculentos, 

no paren ese dolor satisfecho 

de unos brazos cargando el peso de la vida.


¿Alguien entrará en él?

¿Alguien lo robustecerá con delirio?


Aunque sólo lleve aire de anhelos 

(y es justo lo que más pesa) 

y quizás también, grasa, piel y hueso, 

como sombra preñada esperando dar luz, 

esperaré y esperaré, 

a otro vientre cálido y húmedo 

que penetre en mis entrañas abismales, 

para que el silencio 

se vuelva grito de existencia,

y se abran nuevos ojos, testigos, 

de que mi vida no pasó inadvertida. 


domingo, 21 de noviembre de 2021

UN PEZ NUNCA PUEDE VOLAR


Tengo un pez en la cicatriz

con escamas iridiscentes, 

aletas queriendo ser alas

tan frías que enmudecen.


Lo alimenta una lágrima seca 

siempre se asfixia de sal

y por su boca no muere, 

por su boca silencia la mía. 


Nadar o volar, 

él prefiere creer

para resignarse a vivir en la cicatriz 

con lágrima seca. 


A veces me  encuentra

uno de sus cadáveres 

en mi aliento de mar

de tanto respirar asfalto. 


No me asombra

verlo quererse inmolar en mi ombligo, 

buscando las crisálidas de mariposas

que nunca mutaron. 


Y si las encuentra

es para verlas atrapadas

entre los tejidos cicatrizados, 

aún con sangre fresca de úlcera. 


Y por fin entiende 

que nunca podrá salir de mí, 

que necesita la lágrima seca

y una cicatriz donde valga la pena, 

-sobrevivir-


jueves, 18 de noviembre de 2021

INFECCIÓN



Resfriado de letras, 

voz ronca del verso,

rasquiña en cuerdas vocales del silencio.

Tose el otoño, enferma de rojo al sereno. 


Frío en la temperatura del volcán, 

a la falta de unos brazos, como pañuelo

que recojan el sin aliento, 

de aquel sudor de una fiebre sin piel.


Besos malagueños, pastillas de mentol 

miel que suaviza el carraspeo 

de un líbido sin domar, 

virulento de tanto desear. 


Bufanda, como soga suicida

para un cuello que estornuda 

contagios de días enfermos de ansiedad

en su propio pecho de alcanfor. 


Inyección de oxígeno de lascivia, 

té caliente de la mano del poeta, 

que tiene ampollas, más bien experiencia, 

en acariciar gatos en dolor...


¿Y es que él, 

el mencionado

poeta y malagueño 

el único medicamento 

que cure la infección?







jueves, 11 de noviembre de 2021


Ha llegado una lluvia de gato
con uñas de terciopelo, 
desgarrando mañanas sin sexo, 
pero también descuartizando 
pensamientos de aquellos días sin ti. 
 
Sin tus jodidas fumarolas. 
 
Porque esta vida de tu ausencia, 
ha sido un circo con payasos huérfanos, 
un teatro sin su Baltasara, 
una comedia donde personifico 
mil mujeres sin vientre, que se ríen de mí. 
 
Pero nunca he sido la que realmente soy. 
 
Esta actuación de mentiras piadosas, (porque faltas)
se toma el rol de una vida sin tus molestos gestos (que aún no conozco) 
y sin tu gato de uñas de terciopelo. 
 
 
 Y ahora la actriz de mi vida/muerte se consume en: 
 
Pecado, sin ti; 
arrepentimiento en ti; 
penitencia, sin ti: 
y santidad, espero, contigo. 
 
1-He caído en tantas travestis formas de amor, 
errando los gemidos en lujurias equivocadas, 
volviéndome el caballero que cabalga 
encima de cadáveres sin leche 
convirtiendo mis humedades en coraza inescrutable. 
 
2- ¡Y claro!, después del libertinaje sin ti, 
acecha el arrepentimiento. 
La consciencia me remuerde el vacío, 
como si algo faltara, 
un poeta obsesionado con mis pechos, 
un “tú”, demente con un “conmigo”. 
 
3- Para este castigo merecido, 
desearte como loca impotente, en tu lejanía, 
es la penitencia sádica. 
Porque eres mi ermita, mi cueva, 
donde huyo del pecado de no haberte cometido, 
y con el sacrificio crudo de un sexo intangible y satisfecho solo contigo. 
 
4- Solo me queda suplicarte que seas, 
mi ángel caído, 
mi salvación, 
libertador de mi perdición, 
cambio de vida, o quizás, de muerte. 
Y es que me entrego y encomiendo a ti, 
como pájaro herido 
para alcanzar la santidad en tus labios, 
la rendición en tus guerras sin treguas. 
 
Una Baltasara de ausencia. 
 

sábado, 6 de noviembre de 2021


"Para aquellos que nunca publicaremos un libro, para aquellos que nunca nos leen y nadie desea hundirse en nuestras arenas movedizas, pero a pesar de eso, seguiremos escribiendo."



La pluma en luto, 

libera pájaros de sus alas, 

aprisiona la sangre liberada, 

en una herida. 

Esa jaula, esa gota de silencio, 

venera al que se rompe en papel 

y anula lágrimas 

para volverse a levantar en caída, 

mientras su voz salta en el próximo verso, 

al abismo, ese vacío con fondo calmado, 

estrellándose a veces con intención, 

entre las musas muertas, 

de una mirada ciega. 

viernes, 5 de noviembre de 2021

A TI, AL DE LOS GATOS (ARREGLO)


"Ser mejor equivale a haber 

cambiado varias veces" 

John Henry Newman


Prefiero un gato a un perro,

pero no tengo un gato,

por el médico, por las enfermedades.


Diviso vidrios empañados en esta vida lluviosa,

donde se dibujan las ganas,

y es que, aún me cuesta creer

el amor, el deseo

mis rotos, mi juventud recreando su madurez.


Siempre soñé tener un gato,

aunque, no sé si el tiempo me permita serme, 

siempre dentro de él.


Él duerme con su gato,

y yo no tengo un gato.


Su cama vacía, me antoja,

la mía se deshace en olor a sexo sin gato.

Él despierta lo que yo sueño, 

yo duermo y no despierto.


Respiro hiel.


¿Ya te dije qué tengo miedo?

Miedo a no tener nunca un gato,

a no poder dejarlo de percibirlo en mis párpados,

a que mi tormenta y mi gato, nunca le tengan.


Quisiera salir de mí, romperlo en su norma de vida,

despertarlo de su sueño, vivirlo realmente,

acariciar su gato y que sea mi gato, también.


Pero él está en Madrid,

y yo estoy, sin, (él), gato. 

AZUL MAR (ARREGLO)


“Cuando buscamos ser mejores de lo que somos, todo a nuestro alrededor se vuelve mejor también.”

Paulo Coelho


Te conocí en un remolino de letras,

cuando el azul del mar era solo marea,

sin islas que golpear,

sin cielo que lamer.


Te reconocí como ola rompiendo soledades,

sin retorno, como entrada a un nuevo París,

y como una huida de una ciudad sin ruinas, 

tan limpia, de tanto abandono.


Te interpreté en pleno vendaval,

de verbos, versos y duelo,

como si perdonaras al tiempo

por haberte dejado el mar y arrebatarte la ausencia.


Acepté tu entrada triunfal con tus espumeantes azulejos,

compartiendo vida como recién nacido

bautizado en la profundidad de un abrazo.


Acercaste la lejanía de un hogar, con guitarras,

y éstas suplican al océano, que tararee tu boca.


Te volviste faro hasta en el día.

Mis tormentas migran a tu ombligo,

siempre queriendo congeniar con las mariposas de tu vientre

y así, desterrar la piel resbaladiza de mis dedos.


Te identifico, te reconozco

en aquellos oleajes con viento a tu favor,

en el verso, en todo eso,

en el escritor afanado por repercutir en mis acantilados.


Me conozco en ese naranja,

que una vez trató de rimar con tu índigo,

y es que me recuerdas que sigue habiendo un mar,

a pesar de yo querer ser, tú atardecer azul.




jueves, 4 de noviembre de 2021

LUZ Y SOMBRA

 

Él dice ser, cuarto oscuro, polvo malo, 

pero su reflejo por mis ventanas

lo hace luz de mirada dulce, polvo vigoroso. 


No sabe que me hace visible en mi humo. 


Porque él es luz, sí, luz, 

y yo, su sombra, 

lo acompaño en lo que no mira, 

en lo que su gato oculta entre los bigotes. 


Tiene tanta claridad, 

que cuando pone el dedo en su boca, 

la luna tiembla, 

se queda sin noche donde extrañar. 

la noche miente, 

no tiene oscuridad donde asesinar, 

las estrellas se funden, 

se las ha follado todas, fumando su cigarro. 


Lo bordeo en el sombreado de su tristeza, 

él me intenta olvidar 

entre tazas de café, ingenieros, 

papeles, teatros, versos, canciones, éxitos. 


pero... 

¿quién puede desprenderse de su sombra? 


Como gato sigiloso lo acecho

en la penumbra de un suspiro. 


Él es destello y yo su sombra, 

siempre brillando, 

entre un Madrid y un París, 

entre un Serrano y un Sabina, 

entre mis sombras ya bohemias.


No pares de resplandecer, 

que el sol sigue torturando, 

pero tú sigues en mi piel, 

alumbrando orgasmos de luz,

amores y sentires de fulgor. 


lunes, 1 de noviembre de 2021

UN POCO, INSUFICIENTE?


No sé si un <te quiero> escrito,

                     sea poco, insuficiente para dar. 


La lluvia lo dice, sin decirlo, 

moja las palabras, 

                lava las mentiras de sal. 


La soledad, esa puta,

alardea con crueldad,

porque sabe pronunciarlo

en todos los idiomas,

pero lo oculta, con la intención 

                           de que la dejen en paz. 

                                                               

Los gatos lo ronronean,

pero ellos sí que se van.

No venden su libertad, ni se compran 

                            con caricias faltas de verdad. 


El mar con su tranquilidad, 

(el cual no lo perturba ni sus perlas

robadas por sirenas), 

no cree necesario recordarlo. 

Si lo dijo una vez 

cuando se rompió en olas, 

¿Para qué volverlo a repetir? 

O quizás, no quiere volverse a romper 

                                     por ninguna isla, más. 


La luna, con su hiel,

es el lobo quien le aúlla, 

pero ella nunca le contesta. 

A ella le costó cicatrizar, 

y no desea que sus cráteres, 

                                   sangren una vez más. 


Los poetas lo follan en el papel, 

pero al mismo tiempo, 

lo borran con lágrimas, 

porque su musa nunca está, 

y ya sabemos que la soledad no suelta, 

                                 es la puta, reina del lugar. 


No soy lluvia, 

no soy gata, 

mucho menos mar, 

un poco soledad, 

algunas veces luna, 

                y tal vez, una poetizas más. 


Pero hoy, en la melancolía

de saberte cerca en la lejanía, 

quiero reiterar, 

en poema, gemido, grito, silencio, 

susurro, llanto y suspiro, 

lo mucho que te quiero

aunque sea un poco e insuficiente 

                                         para dar y amar. 


LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...