La mayor de las sombras
se desprendía
para llorar a solas,
mientras mi alma
susurraba a mis espaldas
contando el secreto a las nostalgias
del por qué había lluvia de penumbras.
No me sueltes de tus ausencias
ya son muchas las hojas caídas,
los inviernos desnudos,
las almas embriagadas de oscuro,
y muchas las sombras
llorando a solas.
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