martes, 21 de abril de 2015






Tengo una máscara ciega, para que mis ojos se acostumbren a la oscuridad de mis corazas,
tengo raíces sin árboles, para que soltarme, me permita recoger mis frutos,
tengo un violín roto, queriendo que lo toquen unas heridas manos,
tengo un mundo esperando a ser semilla para que mis alas la dispersen y el cielo abone mis caídas,
tengo un paisaje que quiere librarse del marco de mis ventanas y descubrir que hay del otro lado de mis desastres,
tengo un lienzo que desea dibujarme en los colores de un abrazo,
tengo un florero que quiso marchitar las espinas que no le dan tregua a mis pétalos,
tengo unas mariposas que revolotean en mis silencios, haciéndole huelga a todas mis pieles, 
tengo un sol que me hace invierno y un mar que alimenta mi música.

Porque más vale con las manos vacías, pero el alma repleta, 
porque más vale tenerme sin nada, que no tenerme con todo,
porque más vale llenarme de dolor los latidos que tener un hueco por corazón,
porque más vale vaciarme las manos para alcanzarme y atrapar lo que soy, y no lo que no tengo.










miércoles, 25 de marzo de 2015



ATARDECER.


En este atardecer que no es más que el desacelerado bostezo de la noche, donde el viento sopla palabras robadas de hojas murmurantes pertenecientes a aquellos árboles que parecen cantarme un libro de hojas guardadas en un baúl y me recitan promesas aún no salivadas por un cielo que solo anhela llover, ¡yo!, me adentro en mis laberintos que me hacen delatar los silencios.

En el naranja de las nubes, los suspiros se vuelven verbo y toman movimiento en este paralítico silencio, donde quiero entender que aún tengo sueños, cobardías por enfrentar y valentías por descubrir.

Y me sostengo en el aterrizaje forzoso de este atardecer, en el cual volar ya no genera esa emoción y donde caer puede ser la mejor opción, aunque chapuceo en mis pasos como queriendo agitar las ganas que no logran alzar el vuelo.

Ahora es el sol cabizbajo que me mira de reojo como acusándome porque el día terminó y la noche comenzó; me señala juzgándome del porque sigo enmarcada en la ventana de mis intentos y me pregunta con su adiós insistente: ¿Es suficiente la oscuridad para volver a sucederte, a mirarte, a enfrentarte, a vencerte, o necesitas de un nuevo atardecer?

lunes, 16 de febrero de 2015


Quiero escribir...
qué poseo un silencio,
que me remuerde el adentro
y desangra los "te quieros".




No quiero escribir,
quiero que me duela la piel
de tanto anhelar ser,
aunque lo único que se es
es lo que un día se fue...



Quiero escribir en esta oscuridad
el embeleso de mis versos,
que son solo el pretexto 
para estancar heridas de mis besos.



No quiero escribir...
y verme borrada en las letras de un papel,
quiero encarnar la rabia 
que me estruja la sed
de desear ver lo que siempre
a mi mirada negué.



Quiero escribir
y hacer callar las estrellas,
que no son más que poesía muerta
en la noche enlutada que espera tras mi puerta.



No quiero escribir,
ni enterrarme bajo una aletargada tinta,
prefiero exigirle a la vida
que yo sea mi historia favorita.


Quiero escribir
y no quiero escribir,
quiero escribir
y no quiero escribir.
Qué lo único que quiero 
es poder vivir sintiendo
sentir doliendo,
doler amando,
amar renaciendo,
renacer escribiendo.


martes, 16 de diciembre de 2014




Alguien me dijo que nada es para siempre, y yo te digo que estaré por siempre, porque...



Seré la primera gota de lluvia que hará abrir tus brazos y hará apartar tu paraguas para que yo te llueva mientras humedezco tus extraviados pasos. 

Seré la última gota de lluvia que querrás contener en tu mano esperando con una sonrisa al cielo, que te escampe los diluvios de adentro.

Seré esa mirada que dejaste en las estrellas, aquella noche que me buscaste dentro de los cráteres de tu luna.

Seré el suspiro que colgaste en el borde de tu taza de café, el cual fue testigo del silencio de tus fríos labios, cuando en tu pensamiento paseaban mis inmortales besos.

Seré el olor que hará vagar a tu memoria hacia momentos inigualables, haciéndote sentir como los recuerdos pueden resucitar en forma de viviencias.

Seré el bostezo de cada mañana que hará salir una lágrima para que inunde las comisuras de tu sonrisa e hidrate así, tus alegrías.

Seré la almohada que te susurre mis sueños, cuando la realidad te despierte y te impida volver a soñarme.

Seré la caricia del viento que haga tu piel erizar y no puedas evitar mirar hacia atrás, con la esperanza puesta en verme llegar.

Seré el pequeño beso que guardaste en tu bolsillo y cuando la soledad te suceda y te sorprenda con las manos vacías; en ese rincón lo encuentres y te haga recordarme con una abundante sonrisa.

Seré el parpadeo cotidiano que te haga ver lo de afuera, para que ames lo que eres por dentro.

Seré el lugar por donde todos los días tallarás con tus pasos, mis huellas, que no harán más que seguir tu sombra como brújula en laberinto destinado.

Seré ese minuto de tiempo que congele la juventud de tu alma, para que el trasncurso desmedido de los años no se avergüence de tanta vida marcada en tus arrugas.

Seré el espejo que refleje tu rostro de paisaje y no necesites abrir ventanas para respirarte, para vivirte más.

Y así, en tu camino de tropiezos, de saltos, de caídas y vuelos, seré el "para siempre" que nunca se apartará, y por siempre estará, incluso en el para siempre de tu final.




domingo, 19 de octubre de 2014







Sonrojada entre tanto pudor, entre tanta mudez sensual, entre tanto vacío de placer, llegas tú, abarcando mis orgasmos en suaves sonrisas, recogiendo mi humedad, por donde nadie nunca navegó y si lo hizo, fue para pisotear mis escarpadas dunas de áridos deseos, pero tú, viéndome envuelta entre tanta piel desgastada por nulas caricias, me penetras con tu alma excitada que haciéndome el amor, desordena mis sentidos y ¡qué bonito! es ser mujer, mientras la niña de mi interior goza entre gemidos lo delirante que es colisionar con tus ardientes labios, liberando espacios donde antes habitaban las sombras de mis miedos y hoy en cambio, logran amarte a medida que tus brazos encadenan mis besos y desentierran del abismo mis alas, mi vuelo, que huele a manos entrelazadas, a cielo de tormenta pero a tormenta de erotismo, en donde tú me llueves como canción y te rompes como placentero silencio, mientras recorro sedienta de ti, tus muslos que son el hogar de mi intimidad tan desnuda de tranquilidad  pero que se vuelve un delicioso caos cuando de sentirte se trata.


Porque me has enseñado y he aprendido por tu desnudo amor a conocer los reflejos de mi carne que se fusionan con los de tu alma y hacen de cada abrazo un despilfarro de sentires hacíendome olvidar que una vez fui, latido sin sabor, orgasmo sin gemido y sexo sin amor.

viernes, 19 de septiembre de 2014


" Qué me devores completamente, qué luego unas cada una de mis partes, para quedar casi como al principio, casi...

Porque ahora estaré mucho más llena de vos, siempre presta a que me llenes de vos, a quedarme sin amor por entregártelo todo. 

Quiero, que me sientas, que sientas cada una de mis células uniéndose a las tuyas por medio de un abrazo, mira como forman un mar..., un mar que viene y va.

Tanta vida, tanta hermosura y luego, ver como el mar muere en la arena y allí, nosotros dos; nuevamente dos, esperamos el momento para unirnos, para ser hermosos, para brillar, para llenarnos de colores.

Devórame y permíteme disfrutar tu cuerpo, devórame..."

ANÓNIMO.

jueves, 7 de agosto de 2014



TRISTEZA...


Fue mucho lo que borré para comenzar a escribir esto, y es que a pesar de que te borre mil veces, te reapareces entre mi sonrisa y entre mis dedos que se cansan de sostener tanta tristeza.

Y es que la tristeza, te da más cielo donde volar, pero menos alas con que alcanzar lo que se perdió ya; te hace celebrar con lágrimas la soledad; te hace sentir dueño de cada escombro que quiere caerse en el vacío de unas alas rotas; te hace amar el desamor de unos ojos tristes; te hace bello entre tanta oscuridad, ¿y para qué ser bello, dónde no te pueden mirar?

Ahora después de tanto borrar, escribo, tal vez para que leas mi tristeza y para que la tuya quiera venir a mis brazos cerrados, remiende un "te amo" y abra mi alma olvidada. ¡Si!, porque la tristeza te recuerda como se olvida un alma, como se esconde entre la sangre de una herida, los abrazos que se deshacen en suspiros que se quedan en el aire y nadie los reclama como suyos.

¡Si!, porque la tristeza te da resignación y te hace deleitar en los ojos cerrados de una mirada ignorada, te conforta para que te quedes en silencio, mientras el viento se lleva lo que las grietas internas gimen y gritan en el eco adormecido de un "te quiero".

Pero después de tanto escribir, me siento tan invisible en tus letras, que aunque le escriban a ella, me borran a mí; que aunque la amen a ella, me olvidan a mí, porque ahí es cuando mi tristeza suplica un recuerdo, porque no soy más que eso, un simple recuerdo cuando ya no te queda nada que pensar, cuando no te queda nada porque llorar.

Quizás ya no tenga sentido sino la tristeza en esta vida de paredes ajadas y ventanas empolvadas; quizás solo importe llorar para sentirse amado, para sentirse vivo y guardar lo más preciado, nuestras lágrimas, como lo único que nos queda.


Y es que se te olvida mi tristeza; y es que nunca te he tenido, pero me estás perdiendo; y es que hay algo que siempre me espera, para recordarme como se olvida un alma y ese algo es mi tristeza.


Y al final de todo, son solo letras que borrará el tiempo, pero jamás borrarán mi tristeza; palabras que escribiré cuando me borren tus olvidos.






LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...