¿AMISTAD
O SOMBRA?
¿Amistad?
La
conocí abrazando mis brazos desconsolados,
acariciando
el reflejo del espejo empañado
por las
lágrimas de mi amiga soledad.
¿Y
me preguntas por la amistad?
Cuando
me abrí completa la jaula
para
que mis pájaros hicieran sentir libertad,
pero
solo les cortaron las alas con la indiferencia.
¿Y
me hablas de amistad?
Con
la cuál sientes tus manos llenas,
pero
no es más que tanto vacío.
Porque,
como el agua que se escurre entre los dedos,
no se
pueden atrapar las vivencias que en algún instante
pensaste
que eran tu inmortalidad.
¿Pero,
insistes en la amistad?
No, tal
vez era un esbozo de esa sonrisa
que siempre
quisiste hacer tuya
pero
que solo se sostiene en el rostro ajeno de tu sombra,
sombra
tan ajena que nunca la llegas a conocer,
simplemente
porque la sombra no tiene cara;
es una
nada en forma de oscuridad
coleccionando
aquellos miedos
enjaulados
en la soledad.
Y
ahora te pregunto yo…
¿Y te
has podido desprender, alguna vez, de tu sombra?
¿Verdad
qué no…?
¡Y claro
qué no!, no era amistad,
solo era mi sombra.
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