jueves, 6 de junio de 2019


  ORIGAMI

Después de robarle las siluetas a las nubes
y de arrugarse tanto en el extrañar de una palabras
el papel definió sus formas.

Decidió quedarse en las alas moldeables
de una mariposa, que una vez rozaron tus manos,
le dieron vuelo a tus intenciones
y confundieron mis miserias.

Porque como lo fugaz de una mariposa,
tampoco te quedarás en esta crisálida.
Simplemente huirás con tus colores
y yo me quedaré con el árbol que hiciste nido de paso,
mientras te veo volar desde mi caída.







1 comentario:

  1. De triste belleza este poema. Veo leyendo salteado me gusta lo que escribís. Pd: en la segunda oración te sobra la "s" en palabra. Saludos.

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