Si tocaras tu reflejo
con mis ojos,
de seguro se abrirían los espejos
de tu soberbia.
Porque si te vieras
como yo te veo,
como yo te anhelo,
sonreirían de nuevo tus orgullos.
Seguramente, entenderías todo.
Si te amaras como yo te extraño.
Te sentirías magno entre silencios,
omnipresente entre las ausencias.
Así te veo,
así te pienso...
como una luz alumbrando entre colores,
como deseo encaprichado con lo imposible,
como la lluvia terca en un día soleado.
...Y lo comprenderías todo,
si no te dieras la espalda con excusas,
si voltearas a ver el cristal empañado de indiferencia
que limpio diariamente con mi quizás,
Seguro lo entenderías...
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