domingo, 5 de junio de 2022

A SANGRE FRIA


La sangre fría de mis heridas, 

indiferente de tanto sentir, 

insensible de tanto doler, 

odia la carne remendada 

que no le permite brotar

desde su náufraga melodía 

hacia ese infierno rojo, 

con rostro deforme

que contiene la ofrenda 

de unas venas que escupen

pliegues de piel que se ven, 

cicatrices mentales que se definen

cuando se rompen los poros

en oleajes carmesí. 


¡Sangra, cuerpo! 

soledad en carne viva, 

caliente esta tez de páramo 

que ya no se hiere tan fragilmente, 

porque ahora se cubre de consistencias impasibles, 

de corazas ásperas

sangrantes hacia dentro

en miedos glaciares, 

color desconfianza. 



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