En las esquinas de mi cielo
deshecho en nubes,
me espero,
a la misma,
a la vestida
con los mismos errores.
Me mojo
en una prisión de alas decadentes,
y aunque cerré las heridas,
-con silencio-,
hay jaulas abiertas
llorando palomas
como aquel soldado que vuelve
de sus batallas perdidas...
Sigue la espera...
aunque yo ya me he ido
dentro de alguna resignación
que se hizo lluvia.
Hermoso!! Abrazo
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