lunes, 21 de noviembre de 2022

EVOCACIÓN DE UN MAÑANA

 

Me pierdo...


Y me pierdo 

en el desvivir de un ego de mareas,

donde se ciñe un caos vivo.

Un caos vivo,

ante la migración de agitados ayeres,

resequedad en la mirada,

de tanto pronunciarte con mis ocasos,

dentro de la boca,

como si te tragara a primaveras calladas.


Cicatrices de mar,

ironías de bordes desgastados,

en un sinfín de asimetrías en las sombras,

evocación de tus vapores,

que colocan precipicios bajo mi falda, 

agonizando en amnesia,

cuando cae la última hoja de otoño.


Regreso...


Y regreso, y me espero,

con un latido sangrante

y paisaje lluvioso de fondo,

pero siempre,

con mi propio abrazo abierto.

1 comentario:

LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...