Miro el mar,
la vulnerabilidad no pasa inadvertida,
huele a delirio postergado
para un pasado
que no será un mañana
porque se es necesidad, hoy.
Escucho al mar,
los miedos se hacen mis amigos,
y el acantilado no es espada que defienda.
Huyo por mi mirada al mar,
porque soy yo,
mi única salida de emergencia.
No hay comentarios:
Publicar un comentario