lunes, 17 de enero de 2022

 

Extravié un rostro

dentro de un recuerdo

olvidé, olvidar

y ya no puedo sacarlo de mis gestos

el recuerdo sabe levantar murallas

tan altas, que forman un cielo dentro del cielo.

 

Recordé, recordar

-siempre lo hago-

pero olvidé despertar el sueño.

 

Entre olvidar-recordar

Ya no sé donde buscar,

donde soñar.


INDEFINIDO

 

¿Soy yo?

¿O solo un viento de cenizas?

Su olor

me trae un epitafio

deseando morir

y que nadie le escriba nada

-suficiente tiene con el frío

de su lápida-

 

¿Somos nosotros?

¿O la última iridiscencia del destino?

No hay olor,

pero si perfume de rosas secas

que olvidaron llevarse las espinas

cuando una mano de herida abierta

las empuñó

y les regaló toda su sangre.

 

Tal vez, eso es lo que es…

 

Un epitafio de cenizas en silencio,

unas rosas marchitas en sangre,

una mano tiritante en…


 

Hay dos máquinas oxidadas en los suburbios del alma:

El corazón que no late

y el reloj que no cesa

 

 

Ruido de máquinas oxidadas,

es la vida misma

 

Sin embeleso marino

no se suavizan las costas

 

Los granitos de arena

maúllan horas abortadas

 

Aceito las máquinas oxidadas;

hay azulejos en tu verdor negado

 

Hay ruido de realidad

en el tic-tac del corazón.

 

Confundo latidos con minutos;

ruido de máquinas oxidadas…

 

Un corazón que marca las horas de un soplo,

un reloj que sangra latidos de un presentimiento.


jueves, 13 de enero de 2022

CALCETINES DE DOMINGO


Domingo, 

Seis de la tarde

permanente. 

El cielo,

se quita sus zapatos, 

bosteza golondrinas. 

Su pijama aperezada

abriga ocasos,  

escupe

ausencias, nostalgias

sobre esta niña

que ya es mujer

pero que teme crecer,

y por eso, 

cubre su cansancio 

con calcetines

para no tiritar

de tanto cielo, 

tan descalzo...

de alas. 

domingo, 9 de enero de 2022

RELOJ DE NIEVE


Prefiero dormir

con mis sueños

con los párpados

heridos de par en par.

Y es que la oscuridad

encandila 

ojos cerrados, 

prismas de nieve, 

prioridades remendadas. 


Coso mis verdades

con sueños atiborrados

de estrellas astilladas

que despeinan promesas

y encajan

en papel de verso, 

en verso de papel

para al fin, morir de escribir

hasta sentirme viva, perdurosa

bostezando relojes de nieve. 


sábado, 8 de enero de 2022


A Flora Alejandra Pizarnik


Caen truenos

lluvia de Pizarnik

no es desconocida. 

La ha llorado

un libro abierto, 

un lápiz seco.


Llega un despertar 

con infancia perdida, 

con muerte vuelta pájaro, 

pero con poesía suicida

para hacerse inmortal. 


No bailamos solos

hay cenizas en la tinta

este delirio merece su dolor, 

esas páginas no ameritan el exilio, 

esos poemas no ameritan despedida, 

esta muerte, merece su recuerdo... 


Cuando escribir es recordarla

y recordarla es vivirla, escribiendo. 

 

domingo, 2 de enero de 2022

SOBRAS Y FALTAS

 

Me falta, incluso,

las sobras de suspiros

que dejas encima de la almohada

esas, las que el gato acecha con paciencia. 


Los disgustos

que escondes

bajo la alfombra

después de un día caluroso, 

pero con llanto.


El pedacito de luna

que instiga aquí, 

al lado del músculo que late

para recordarme que sigues estando.


Me sigue faltando

las migajas de poesía

que les recitas al cigarro

el cual se traga tu aliento

sin pedirme permiso.


Me falta lo que queda de mí 

cuando me gasto toda

pensándote, creandote en mi sexo. 

y si sobro un poco, 

es para escribirte un desvelo

de esos, donde el ingenuo

(que no soy más que yo) 

le pregunta a la luna 

cuánta noche falta

para volverte a pedir

aunque se un poco de tus sobras,

cuando amanezca...


 

LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...