sábado, 8 de enero de 2022


A Flora Alejandra Pizarnik


Caen truenos

lluvia de Pizarnik

no es desconocida. 

La ha llorado

un libro abierto, 

un lápiz seco.


Llega un despertar 

con infancia perdida, 

con muerte vuelta pájaro, 

pero con poesía suicida

para hacerse inmortal. 


No bailamos solos

hay cenizas en la tinta

este delirio merece su dolor, 

esas páginas no ameritan el exilio, 

esos poemas no ameritan despedida, 

esta muerte, merece su recuerdo... 


Cuando escribir es recordarla

y recordarla es vivirla, escribiendo. 

 

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