lunes, 4 de octubre de 2021

ENCONTRÉ UN PERDÓN EN EL MAR


Encontré el perdón en el mar. 

Perdí un rencor,

gané una ausencia

y me guardé su poesía muerta.


Él como mapa, mostraba pistas: 

guitarra española, 

Madrid en otoño, 

mar vulnerable, pero poeta. 


Naufragué para encontrarle, 

sin importar

la sal en las heridas, 

ni la espuma en las alas. 


¡Pero, lo encontré! 


En lo profundo de su calma, 

en las orillas de su olvido. 

No se puede ir con el mar, 

pero se queda en un perdón. 


Y es que ese perdido tesoro

tiene un precio muy alto:

su adiós como perla barata, 

su lejanía como moneda falsa. 


Ahora sigue quedando el mar

al que le doné mis lágrimas 

al que continuo, mirando sin secretos, 

el que me ignora con su calmado silencio. 


¡Océano, Ya no tiene qué darme! 

ya no tengo qué darte. 

Posees tu sociego 

y yo, mis tormentas. 


Pero sigo terca, frente a ti

como estatua de sal. 

Esperando que ese perdón 

se vuelva algún día, posibilidad. 


Te perdí en un perdón, 

que encontré, al fin, 

en el mar.



sábado, 2 de octubre de 2021

NO SÉ


Quiero escribirle, 

despertar su insomnio

y sin querer, abrir la herida.


Él no me escribe

su enfado le ha puesto

candado al mar.


Lo echo de menos

pero el miedo me retiene

como ola frente acantilado. 


Parece de piedra

y no tiene ruido pesado, 

más bien, silencio que aturde. 


No debo, pero quiero. 

Deseo saberlo, 

sin herir, sin ser otra. 


¿Cómo lo hace? 

Si él puede, yo puedo. 

Sigo practicando el olvido.


Y solo me sale... 

El deseo de escribirle

¿Qué?

 

No sé... tal vez que perdone 

no saber qué escribirle. 


jueves, 30 de septiembre de 2021

EL ACUSADOR


No puedo reclamar su odio. 

Ese ya lo viste en su escudo, 

y con su espada de juicios 

me hace villana.


Me declara la guerra

con su bandera blanca, 

mientra la tregua se hace lágrima

lacerando mi coraza.


Reclama la victoria

como suya, 

cuando la única suya, 

ha sido mi vida

que entregué toda, en la batalla.


No puedo reclamar su odio

porque ya me odia, 

porque ya pronunció su condena.

Se va y se desahoga con mi error, 

me deja encarcelada en el olvido. 

Me castiga con su martillo de juez,

con su dedo perfecto, hundido en la llaga.        

                                                 

JUVENTUD EN ALBORADA


Siempre queriendo

apresurar el tiempo

retenerlo en la ansiedad.


Él no se detiene, 

pero tampoco espera. 


Le gusta discutir con la juventud

y se desahoga con nuestra vejez, 

pero sólo lo disfruta la niñez. 


El mar es viejo, 

la alborada efímera, 

los dos cicatrizan. 

Uno aguarda, 

la otra prefiere volar. 

Ninguno a la final se encariña. 


Y el tiempo... 

Él no olvida, solo ignora. 

Avanzando en su lentitud, 

deteniéndose en su fugacidad. 



martes, 28 de septiembre de 2021

BUSCO UN PERDÓN EN EL MAR


Insisto terca en ser yo misma,

con ruido de tormenta

sin valorar tus necesidades.

Retengo con mi huida

esos pasos indefinidos

como muro en la avenida. 

Mi niña interior y caprichosa

escarba tu confundido perdón. 

Pero no olvides... 

El mar también es caprichoso

y en su profundo fondo, 

ya no tiene poesía para mí. 


Te recordaré como océano calmado. 

Ojalá en algún naufragio 

me perdones la borrasca. 

Te seguiré leyendo 

en lado oscuro de tu silencio

en esta soledad merecida.

Soy lluvia inconveniente. 

En tu sed, soy veneno, 

en tu hambre soy miedo,

en tu tiempo soy destiempo. 


lunes, 27 de septiembre de 2021

VIEJOS POEMAS


Descoses viejos poemas

como si las nostalgias tuvieran edad. 

Los abres como una cajita de música 

que muestran las polillas danzar. 

Anhelando que ellas hubiesen roído 

mi incomprendida tempestad.


Lo que sientes hoy

lo disfrazas con lo que sentiste ayer. 

Ayeres donde no existo, 

presentes donde suelo doler, 

futuro donde no seré, 

porque no me rejuveneces en tu ser. 


Son tus letras mi vicio con perpetua sed,

pero tus versos claman a la temida dueña.  

No se cansan de rimar su ausencia

desempolvando recuerdos de luna llena. 

Nunca alcancé a renovarte las heridas, 

solo fui, la sombra de una sangre vieja.

















domingo, 26 de septiembre de 2021

"EMBUSTERA"


No olvido ese vocablo violento. 

Retumba como ardor

en cada recodo de mi herida sangrante, 

estruja la piel donde hubo cicatriz

intentando cerrarla a la fuerza... 

                                      y ya no se puede. 


El eco de esa lectura

se vuelve rabia en cada recuerdo. 

Me lo gritaste en los ojos, 

y es como si lo hubiera escuchado

en el tímpano del dolor aturdido. 


Apuntaste hasta dar en el blanco

que ahora es desilusión

roja de sangre,

negra de putrefacción. 

Un perdón incoloro ya no concedido... 

                      ni que se quiere ofrecer. 


¿Dónde queda la satisfacción propia?

¿Será qué es la verdad?

¿Por eso duele tanto?

mar de preguntas con oleaje afiliado

Sólo sé que la única embustera fue... 

                                    esa palabra, 

                                    en tu supuesto querer. 


LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...