viernes, 15 de octubre de 2021

MUJER DE HUMO


Estoy en la polución de tus desaires, 

en el cigarro matutino,

después del orgasmo,

o tal vez, después del suplicio. 


Hombre de diáfanas certezas, 

sin darte cuenta, 

me has fumado veintitantas veces, 

mientras el café que tanteas 

se hace tu verdugo compañero. 


Arrojas mis cenizas al viento, 

callas mis incendios

para que el frío no remuerda

en la ausencia consciente. 


Me hago nube de polvo. 

Con la forma de tu hastío, 

quieres crearme a partir de tu desdén

y por eso ignoras con apatía 

las mujeres que te arrebantan

con sus vanidades, mi olvido. 


Me formo de la niebla en tus rincones, 

soy espejismo en la lluvia, 

donde se delira solo una mirada triste, 

y sin embargo, aparezco y desaparezco. 

tal cual es el humo. 


Aquel humo etéreo, tenue 

con la figura que tu melancolía le impregna

engañada, sin duda, 

por la perniciosa soledad

y por mi frágil valentía. 


lunes, 11 de octubre de 2021

EL SUICIDIO DE UNA MARIPOSA


Me siento como si fuera otra, 

como aquella, 

la que sale huyendo

por la sutil lágrima

despojando alas, 

destiñendo colores, 

marchitando flores. 

Soy aquella, 

sin embargo, 

la única que queda, 

la que sigue rompiendo en llanto, 

la efímera, 

la que siempre metamorfosea,

la eterna, 

la que siempre muere. 

viernes, 8 de octubre de 2021

¿LIBERTAD? MÁS BIEN, SOLEDAD.

 


Nunca he salido de mi piel,

sigo encarcelada en sus cicatrices,

en los barrotes de mi sangre,

y si me abandono, 

es para ponerme candado.


De vez en cuando

recorro mis grietas,

sobre todo cuando escribo,

y encuentro soledad, 

pero no libertad.


Quisiera librarme 

de estas paredes cansadas,

de mis pasillos con fantasmas,

de las goteras de mis miedos.

Huir de mí, tal vez, por una herida ajena.


Anhelo abrir mis ventanas

que miran, pero no observan,

simplemente ignoran

en su indiferencia.

Con lágrimas que recuerdan la ceguera.


Desearía romperme en escape

de toda esa zona de confort;

esta cobardía, este cuerpo.

Salirme de mis parámetros,

por la puerta de otros abrazos.


En ocasiones, escapo,

en suspiros, lágrimas;

versos, sudor;

respiros, rabias;

silencios, lujurias.


Pero tal vez, nunca me libre de mí.

Solo me espera la soledad

que empuja cada vez más hacia mi egoísmo,

y donde me recibe

mi propio rasguño.


Seguiré rompiéndome

en mil pedazos,

como solo lo sé hacer:

En soledad

   y sin libertad.  






jueves, 7 de octubre de 2021

MIEDOS, VERDAD Y SILENCIO

 

"Nunca rompas el silencio, si no es para mejorarlo"
                                                                     
LEDWIG VAN BEETHOVEN



¿Y si vuelve mi tormenta

a escupir en tu calma?

Miedo a todas las mujeres

que soy, sin saberlo.


Soy mil facetas,

en todas ellas

Te escondes, me descubres,

pero... ¿y sí solo anhelas algunas de ellas?


¿Y si mi parentesco y mi país,

no te hacen hogar?

Temor a que sientas abandono

en fríos ajenos.


Si tú, tienes demonios,

yo tengo monstruos

¿Cuántos?

ya he perdido la cuenta.


Cobardía; 

esclavitud; 

inseguridad.

Me hacen la tormenta que soy,

aquella que arrasa sin dolor, con los poetas.


Están escabullidas

en el espejo, en mi realidad.

Quiero escapar,

pero no siempre querer, es poder.


¿Y si soy tu propia enemiga?

Huyo en vez de enfrentar (cobardía).

No conozco, ni confío en mi carácter (inseguridad).

Me rodean los brazos del eterno deber de sangre (esclavitud).


El pavor de no corresponder 

a tu poema, a tus ánimos

me hace silenciar la lucha.

¿Y si solo soy un arrebato?


Los miedos me menguan,

dejan incompleta mi luna.

Le temo a mi sentir, a mi pensar.

Le tengo pánico a mi ser.


Mi mayor miedo, 

soy yo misma.

¿No es mejor entonces, alejarse,

escamparse de la (mi) tormenta?

martes, 5 de octubre de 2021

ENIGMA


En la ecuación de mi vida

que parece no tener solución,

eres la incógnita salvadora, 

la que debo despejar

a pesar de los nubarrones,

y de los más de 72 demonios

que se arrancaron las alas

para amarte a lo mundano

y devorarte en lujuria.


Busco que seas resultado esperado

donde valga la pena

vivirte doliendo

en todas tus vidas,

como afrodita inmortal

bebiendo tus humedades. 

Y en todas tus muertes

como ángel guardian

de tu alma, de tu soledad. 


Eres el cálculo perfecto 

en mis excesos

donde a veces gano

y otras veces me pierdo,

en la escasez de mí.

Pero eres suficiente

en vida, 

en odio, 

en pudor. 


Necesito resolverte

como fórmula mágica 

que conjure al dolor, 

porque él tiene memoria, 

me hace rozar el delirio, 

distorsiona certezas, 

se hace amigo del miedo, 

desconfía hasta de la muerte

que es lo único seguro en la espera. 


Y ahora, en la seguridad de mi muerte

¡Qué hermoso enigma eres! 


lunes, 4 de octubre de 2021

ENCONTRÉ UN PERDÓN EN EL MAR


Encontré el perdón en el mar. 

Perdí un rencor,

gané una ausencia

y me guardé su poesía muerta.


Él como mapa, mostraba pistas: 

guitarra española, 

Madrid en otoño, 

mar vulnerable, pero poeta. 


Naufragué para encontrarle, 

sin importar

la sal en las heridas, 

ni la espuma en las alas. 


¡Pero, lo encontré! 


En lo profundo de su calma, 

en las orillas de su olvido. 

No se puede ir con el mar, 

pero se queda en un perdón. 


Y es que ese perdido tesoro

tiene un precio muy alto:

su adiós como perla barata, 

su lejanía como moneda falsa. 


Ahora sigue quedando el mar

al que le doné mis lágrimas 

al que continuo, mirando sin secretos, 

el que me ignora con su calmado silencio. 


¡Océano, Ya no tiene qué darme! 

ya no tengo qué darte. 

Posees tu sociego 

y yo, mis tormentas. 


Pero sigo terca, frente a ti

como estatua de sal. 

Esperando que ese perdón 

se vuelva algún día, posibilidad. 


Te perdí en un perdón, 

que encontré, al fin, 

en el mar.



sábado, 2 de octubre de 2021

NO SÉ


Quiero escribirle, 

despertar su insomnio

y sin querer, abrir la herida.


Él no me escribe

su enfado le ha puesto

candado al mar.


Lo echo de menos

pero el miedo me retiene

como ola frente acantilado. 


Parece de piedra

y no tiene ruido pesado, 

más bien, silencio que aturde. 


No debo, pero quiero. 

Deseo saberlo, 

sin herir, sin ser otra. 


¿Cómo lo hace? 

Si él puede, yo puedo. 

Sigo practicando el olvido.


Y solo me sale... 

El deseo de escribirle

¿Qué?

 

No sé... tal vez que perdone 

no saber qué escribirle. 


LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...