¿Y si vuelve mi tormenta
a escupir en tu calma?
Miedo a todas las mujeres
que soy, sin saberlo.
Soy mil facetas,
en todas ellas
Te escondes, me descubres,
pero... ¿y sí solo anhelas algunas de ellas?
¿Y si mi parentesco y mi país,
no te hacen hogar?
Temor a que sientas abandono
en fríos ajenos.
Si tú, tienes demonios,
yo tengo monstruos
¿Cuántos?
ya he perdido la cuenta.
Cobardía;
esclavitud;
inseguridad.
Me hacen la tormenta que soy,
aquella que arrasa sin dolor, con los poetas.
Están escabullidas
en el espejo, en mi realidad.
Quiero escapar,
pero no siempre querer, es poder.
¿Y si soy tu propia enemiga?
Huyo en vez de enfrentar (cobardía).
No conozco, ni confío en mi carácter (inseguridad).
Me rodean los brazos del eterno deber de sangre (esclavitud).
El pavor de no corresponder
a tu poema, a tus ánimos
me hace silenciar la lucha.
¿Y si solo soy un arrebato?
Los miedos me menguan,
dejan incompleta mi luna.
Le temo a mi sentir, a mi pensar.
Le tengo pánico a mi ser.
Mi mayor miedo,
soy yo misma.
¿No es mejor entonces, alejarse,
escamparse de la (mi) tormenta?
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