viernes, 8 de octubre de 2021

¿LIBERTAD? MÁS BIEN, SOLEDAD.

 


Nunca he salido de mi piel,

sigo encarcelada en sus cicatrices,

en los barrotes de mi sangre,

y si me abandono, 

es para ponerme candado.


De vez en cuando

recorro mis grietas,

sobre todo cuando escribo,

y encuentro soledad, 

pero no libertad.


Quisiera librarme 

de estas paredes cansadas,

de mis pasillos con fantasmas,

de las goteras de mis miedos.

Huir de mí, tal vez, por una herida ajena.


Anhelo abrir mis ventanas

que miran, pero no observan,

simplemente ignoran

en su indiferencia.

Con lágrimas que recuerdan la ceguera.


Desearía romperme en escape

de toda esa zona de confort;

esta cobardía, este cuerpo.

Salirme de mis parámetros,

por la puerta de otros abrazos.


En ocasiones, escapo,

en suspiros, lágrimas;

versos, sudor;

respiros, rabias;

silencios, lujurias.


Pero tal vez, nunca me libre de mí.

Solo me espera la soledad

que empuja cada vez más hacia mi egoísmo,

y donde me recibe

mi propio rasguño.


Seguiré rompiéndome

en mil pedazos,

como solo lo sé hacer:

En soledad

   y sin libertad.  






No hay comentarios:

Publicar un comentario

LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...