Me siento como si fuera otra,
como aquella,
la que sale huyendo
por la sutil lágrima
despojando alas,
destiñendo colores,
marchitando flores.
Soy aquella,
sin embargo,
la única que queda,
la que sigue rompiendo en llanto,
la efímera,
la que siempre metamorfosea,
la eterna,
la que siempre muere.
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