jueves, 18 de noviembre de 2021

INFECCIÓN



Resfriado de letras, 

voz ronca del verso,

rasquiña en cuerdas vocales del silencio.

Tose el otoño, enferma de rojo al sereno. 


Frío en la temperatura del volcán, 

a la falta de unos brazos, como pañuelo

que recojan el sin aliento, 

de aquel sudor de una fiebre sin piel.


Besos malagueños, pastillas de mentol 

miel que suaviza el carraspeo 

de un líbido sin domar, 

virulento de tanto desear. 


Bufanda, como soga suicida

para un cuello que estornuda 

contagios de días enfermos de ansiedad

en su propio pecho de alcanfor. 


Inyección de oxígeno de lascivia, 

té caliente de la mano del poeta, 

que tiene ampollas, más bien experiencia, 

en acariciar gatos en dolor...


¿Y es que él, 

el mencionado

poeta y malagueño 

el único medicamento 

que cure la infección?







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