sábado, 12 de marzo de 2022

CLAVELES MUERTOS

 

Me pesa el cuello y la serenidad

de llevar tres claveles muertos:


Uno, 

por mis vértigos

que desequilibran la balanza

hacia el lado de tu imparcial sigilo,

el cual, veo en todos los gatos 

de mis tejados baldíos.


Otro, 

por tu lluvia,

escurridiza como la ausencia

que no se toca.

Solo termino como niña acostumbrada

ha chocar siempre con el fondo de piel

de mis manos vacías.


El último y más marchito,

le hace falta un pétalo pardo,

que se quedó deshojando tus inviernos

en lo más recóndito de la pálida tarde,

donde te vi la vez primera,

rompiendo recuerdos enlutados

mientras fumabas un cigarrillo blanco.

 










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