Hoy viernes, el mundo olvida mi dolor.
Me hago invisible
para quienes salen a bailar,
salen a amar.
Me hago invisible
para quienes salen a bailar,
salen a amar.
La rutina se esconde
en bares bohemios,
en orgías de guitarras.
La monotonía me olvida.
Pero sigo en mi jaula
escucho canciones subliminales
que hacen el llamado a lo imposible
a la sed anhelada de un trago barato.
Los viernes te perdía entre bacanales,
bacanales de engaño y mentira,
mientras una cara bonita
te desnudaba de mi amor.
Me olvidas los viernes.
amanezco con sábanas manchadas
de sábado, de sexo vacío.
Y es que se perdió la batalla,
porque no te hice el amor...
ayer, viernes de olvido.
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