jueves, 24 de febrero de 2022

ÉL, TÚ Y EL HOMBRE DE LAS CERTEZAS

 

Entre canas color oliva

y en una copa de vino española

me sueño tus labios

jugando a la promesa de tenernos...


En un rincón de Madrid 

el gato negro maúlla

un poemario 

donde todos los versos empiezan contigo. 


Una canción de Zenet

ya gastada por mi tímpano 

escucha tu nombre

y te pronuncia como religión, 

como tradición y rito necesario. 


Un cigarro consumido por tus huellas

airea mi humo

que se escapa en el orgasmo de tu boca

y se me vuelve vicio

de tanto gemir tu presencia en la ausencia.


Él, tú y el hombre de certezas

-todos el mismo- 

mitigan mi lluvia

para volverme tormenta

entre tus lunas. 




No hay comentarios:

Publicar un comentario

LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...