lunes, 17 de enero de 2022

 


Borré un poema

y descubrí mi niña interior,

-a mi lado-

ocultando lágrimas,

creciendo sin ella querer

con labios en forma 

de sigilo felino.


 

Escribí un poema

y apareció 

-de un suspiro mal trecho-

una mujer valerosa

con las mismas lágrimas

de aquella pequeña,

pero drenándolas

en una sonrisa enigmática, 

pero de tinta.


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