miércoles, 26 de enero de 2022

RENACERTE


Quiero acariciar 

tus cicatrices, 

una por una, 

hasta encontrar

la que está abierta, 

la que no se ve, 

la que no llamas herida, 

pero supura vida vivida, 

que viviste sin ahorrarte

-seguramente-

ni el más leve rasguño. 


Quiero rozarla

hasta sentir tu dolor, mío, 

hasta que grites mi nombre

en reemplazo del quejido.

Que engendres nuevas escamas

de vida colorida. 


Tus pliegues duros

- corteza del pasado-

de mudas oscuras, viejas

quiero moldear, 

hacerles surcos de risa

y hendiduras de gemidos

donde mis dedos encajen

y mis huellas

como abrazo indeleble

dejen infinitos

en tu indomable coraza. 


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