martes, 25 de enero de 2022

HOMBRE DE LLOVIZNAS


Hay lloviznas en el arco de su ceja, en su rocío se puede satisfacer mi selva entera. Gota a gota me cuenta la historia de la mujer de medianoche que desmembró su reloj, estrujándolo entre su libertad de ser y la jaula invisible de sus ausencias.

Sí, hay lloviznas, pero también tiene cenizas espinosas entre sus ansias empuñadas, y cuando se las fuma, con celo varonil, se incendian tan dolorosamente frágil, que el cielo anhela merecer ese ardor de media luna, que no lastima sin querer, a esta mujer de medianoche que ya no tiene reloj, pero aún le quedan las ausencias en la comisura de esa caricia hecha rocío. 



x

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...