viernes, 1 de abril de 2022

LOS GESTOS DE LA TARDE

 Se fragmenta la lluvia,

-crujido en la memoria-

se anestesia la tarde,

-agonía en los geranios-

cae la niebla,

martillando a ratos

el aguacero de adentro.

-un ahogado quejido de aguas mansas-


Las entrañas paren

estrujones de rosas,

no se notan, no se sienten,

aunque las espinas en los ojos

anuncien rostros a los que les pesan

los gestos de hastío,

los nudos en la garganta,

la saliva envenenada con el silencio.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LO QUE NO TIENE RESPUESTA

  La observo su silueta aún refleja la noche su piel blanca pareciera querer borrar lo que un día fue.  La observo su mirada me rebota y las...